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Vicky transcript English

Traducido Por David García

 

 

ARCHIVO JUDICIAL NÚM: 9K-CV-154117

FECHA: 26-06-2003

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE ONTARIO

 

A TRAVÉS DE VICTORIA BÓER

Deman dan te

Charles C. Mark a favor de la Deman dan te

Y

BRIAN CAIRNS, STEVE BROWN, JOHN DIDUR,

Y LA SOCIEDAD DE BIBLIA Y TRATADOS WATCH TOWER

DE CANADA

Los demandados

Los Demandados, Colin P. Stevenson y Maureen L. Whelton

Audiencias el 9,10,11,12,13,16,17,18,19,20,23 de septiembre, y 24, 2002

 

RAZONES PARA EL JUICIO

JUEZ MOLLOY.

 

Liberado el 26 de junio de 2003

(1) Estas razones están organizadas bajo los siguientes títulos:

 

A. INTRODUCCIÓN (Párr. 2)

B. TRASFONDO (Párr. 2-7)

C. POSICIÓN DEL DEMANDANTE (Párr. 8-21)

D. POSICIÓN DE LOS DEMANDADOS (Párr. 22-25)

E. LAS DECISIONES DE LA EVIDENCIA (Párr. 26-33)

F. EL PERÍODO DE L A L IMITACIÓN Y TARDANZA (Párr. 34-35)

 

(i) Reclamación por negligencia (Párr. 35-42)

(ii) Desavenencia en el Deber Fiduciario (Párr. 43-45)

 

G. RESULTADOS HECHOS VERDADEROS ( Párr. 46-99)

 

(i) Hechos Importantes a ser determinados (Párr. 46)

(ii) Mateo 18: 15-18 (Párr. 47-65)

(iii) Instrucciones de No Informarles a la Au tori dad Sobre el Bienestar de Niños (Párr. 66-78)

(iv) Instrucciones para no Buscar Tratamiento (Párr. 79-87)

(v) Reunión del 29 de diciembre de 1989, (Párr. 88-93)

(vi) Reunión del 31 de enero de 1990 (Párr. 94-98)

(vii) Conclusiones de los Enfoques claves (Párr. 99)

 

H. NEGACIÓN A NOTIFICAR Y PROHIBIR EL TRATAMIENTO MÉDICO ( Párr. 100-104)

I. DESAVENENCIA DEL DEBER FIDUCIARIO {“ Abuso de Confianza ”} ( Párr. 105 -118)

 

J. NEGLIGENCIA (Párr. 119-132)

 

(i) Posición de las Partes (paras 120-121)

(ii) La Aproximación Americana: Ningún Agravio por Negligencia Contra el Clero (Párr.122-130)

(iii) La Aproximación Canadiense: Balanceando la Libertad Religiosa Contra los Derechos de Otros (Párr. 131-140)

(iv) Análisis: Reunión del 29 de diciembre de 1989.

 

(a) Causalidad (Párr. 141)

(b) Deber de Cuidado (Párr. 142-157)

(c) Libertad Religiosa del Demandado y la Libre Decisión del Deman dan te (Párr. 158-174)

(d) Cuidado Estándar y Desavenencia (Párr. 175-177)

(e) Demandados Individuales (Párr. 178-179)

(f) La Sociedad de Biblia Y Tratados Watchtower de Canadá (Párr. 180)

(v) Análisis: Reunión del Comité Judicial, del 31 de enero de 1990 (Párr. 181)

(vi) Análisis: Manejo por la congregación del Abuso por el Sr. Palmer y Eventos Después de enero de 1990 (Párr. 182)

 

K. DAÑOS Y PERJUICIOS (Párr. 183-196)

L. VEREDICTO Y CUANTÍA (Párr. 197)

 

A. Introducción

 

La deman dan te Vic tori a Bóer busca compensación por daño punitivos y perjuicios por negligencia y desavenencia del deber fiduciario, contra la Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower de Canadá (el cuerpo gobernante de los Testigos de Jehová de Canadá) y tres ancianos de la congregación. Su demanda proviene de las acciones tomadas por los ancianos de los Testigos de Jehová cuando, a la edad de 19 años, ella les reveló a ellos que había sido importunada sexualmente por su padre durante su niñez. La deman dan te alega que la obligaron a confrontar a su padre con estas alegaciones en presencia de dos ancianos varones de su congregación, una experiencia que encontró ser traumática. Ella dijo que le exigieron entonces que esencialmente repasara de nuevo el mismo ejercicio de enfrentamiento, esta vez frente a tres ancianos varones, como parte del proceso disciplinario de la congregación contra su padre, acrecentando así el trauma debido a esto. Ella alega que la Watchtower falló al no tratar adecuadamente con el abuso por su padre, al no informarlo como es requerido por ley, y le indicaron que no buscara tratamiento médico ni psicológico. La deman dan te testificó que como resultado del mal por los demandados ella ha sufrido enormes daños emocionales que por años estuvieron sin tratamiento y qué requirieron terapia intensiva en el futuro.

 

B. Trasfondo

 

No hay material contendido acerca del trasfondo en general que nos lleve hasta su envolvimiento con la Watchtower en este asunto. La deman dan te nació en 1970 producto del matrimonio de Mary y Gower Palmer. Ella tiene un hermano mayor y dos hermanos más jóvenes. Ambos padres eran Testigos de Jehová y todos los niños se criaron en esa fe, principalmente como parte de la congregación en Shelbume, Ontario.

 

[4] La deman dan te asistió a la escuela pública cuando niña pero no le era permitido participar en actividades después de las clases escolares con niños que no pertenecieran a su fe. La familia asistía a varias reuniones religiosas por semana. Además, a la deman dan te se le exigía pasar tiempo considerable en oración, estudios religiosos y como publicadora estar predicando (desplegando el mensaje de los Testigos de Jehová a otros, a menudo yendo de puerta en puerta). A ella se le advertía en contra caer en las “formas mun dan as”. A ella le fue enseñado a aceptar una jerarquía rígida de obediencia; los niños tienen que obedecer a sus padres; las esposas tienen que obedecer a sus maridos; los miembros de la congregación tienen que obedecer a los ancianos que están a cargo; los ancianos tienen que obedecer al cuerpo gobernante completo, la Watchtower. El pensar independiente no es permitido. Se desalienta continuar buscando una educación superior, especialmente a las muchachas. Es en buen sentido una sociedad bastante hermética y esotérica. Aunque los miembros de la congregación viven, trabajan y asisten a la escuela en la comunidad general, ellos tienen muy poca interacción social con personas fuera de su fe.

 

[5] La deman dan te fue molestada sexualmente por su padre desde la edad de 11 o 12 hasta que cumplió 15 años. El abuso fue serio, aunque no llegaron a tener coito. Cuando la deman dan te tenía aproximadamente 15 años, ella leyó un artículo religioso sobre la masturbación y comprendió por primera vez la naturaleza de lo que había estado pasando con su padre y que esto estaba mal. Ella habló con su madre sobre esto. La señora Palmer le dijo a su hija que ella había sospechado algo así, pero había tenido miedo de sacarlo a la luz pública. Ella aconsejó a su hija a ser más modesta en su forma de vestir y que no estuviera en pijamas frente a su padre. También confrontó a su marido con el descubrimiento de la deman dan te, y él prometió detener su conducta ofensiva. El asunto no se discutió fuera de la familia en ese momento. El Sr. Palmer se disculpó privadamente con la deman dan te por su conducta, mientras que al mismo tiempo, diciéndole que después de todo, ella “también lo disfrutó”. Después de eso, no hubo abuso abierto, pero muchas cosas sutiles todavía pasaban, que el Sr. Palmer los trataba como accidentes o chistes.

 

[6] En 1989, cuando la deman dan te tenía 19 años, ella dejó su casa para tomar un trabajo como niñera residente en Toronto. Ella continuó su adhesión a la fe de los Testigos de Jehová, uniéndose a una congregación de Toronto. En el otoño de 1989, la deman dan te empezó a experimentar considerable ansiedad debido al abuso sexual que ella había sufrido años antes. Ella tenía escenas retrospectivas y repetidos sueños sobre su padre. Estaba temerosa cuando cuidaba los niños a su cargo y se sentía angustiada de que a ella pudiera acusársele de algo perverso. La deman dan te le confesó estos problemas a un amigo en la congregación de los Testigos de Jehová en Toronto. El amigo, llamado Chris, le aconsejó que ella tenía una responsabilidad de informar la conducta de su padre a los ancianos de la congregación. Chris dijo que había dos razones para esto. Primero, el abuso pasado estaba afectando a la deman dan te y él sentía que ella necesitaba ayuda espiritual para tratar con esto. Segundo, Chris señaló que la deman dan te estaba consciente de un pecador en la congregación de Shelbume (su padre) y que la congregación no sabía que había un pecador entre ellos. Chris dijo que si el Armagedón llegaba y la deman dan te no hubiese tomado los pasos para sacar el pecado de su padre al descubierto, a ella podría sostenérsele como la responsable de haber arriesgado la salvación de la congregación completa de Shelbume. A sugerencia de Chris, la deman dan te contactó a Sheldon Longworth, un anciano en la congregación de Toronto, y le reportó el asunto a él.

[7] La respuesta de la congregación a este informe es lo que ha traído este litigio. Muchos de los hechos cruciales de este tiempo están en disputa.

C. Posición Del Deman dan te

 

[8] La deman dan te, Vicky Bóer, tuvo varias conversaciones con el Sr. Longworth. Él consultó con ‘la cede central’ en Toronto para determinar los pasos apropiados a ser tomados. Para una de sus entrevistas con ella, que tuvo lugar en su cuarto en la casa donde ella trabajaba con otros patrones, otro anciano varón de Toronto estuvo también presente. La señora Bóer testificó que el Sr. Longworth fue simpático y amable, pero le dijo que ella debería cumplir con Mt. 18: 15-18. Esto requeriría confrontar a su padre delante de los ancianos de Shelbume y dándole así una oportunidad para arrepentirse. Ella encontró esta perspectiva aterradora y se lo dijo así al Sr. Longworth. Sin embargo, cuando él insistió que éste era el curso apropiado de acción, ella sintió que no tenía otra alternativa sino obedecer a los ancianos.

 

[9] La señora Bóer testificó que ella le preguntó al Sr. Longworth si ella podía conseguir que su madre hablara con su padre respecto a esto con él, en lugar de hacerlo ella, pero él le dijo que eso no era posible. Sin embargo, ella también testificó, que ella de hecho telefoneó a su madre y le pidió que le dijera a su padre que se presentara ante los ancianos de Shelbume. Su evidencia en este punto fue un poco confusa.

[10] Igualmente la señora Bóer testificó que ella le manifestó la aflicción que estaba sobrecogiéndola a un viejo amigo de su niñez, llamado Jonathan Mott-Trille. Su familia eran miembros de la congregación de los Testigos de Jehová de Shelbume. Ella afirmó que estaba llorando e histérica cuando ella le dijo a su amigo Jonathan sobre tener que confrontar y acusar a su padre. Jonathan le dijo que él pensaba que un enfrentamiento era erróneo y le prometió que él hablaría de este asunto con su padre Frank Mott-Trille quien era abogado y también anciano en la congregación de Shelboume.

 

[11] Al día siguiente, la señorita Bóer se reunió con Jonathan y Frank Mott-Trille en la residencia de ellos en Toronto. Frank Mott-Trille le dijo que no había ningún requisito que la obligara a ella a confrontar a su padre. Él también le aconsejó que ella debería notificar el abuso a la ‘Sociedad de Bienestar de Niños’ ( Children's Aid Society “C. A. S.” Por sus siglas en inglés) y le recomendó que ella viera un psiquiatra. Frank Mott-Trille hizo los arreglos para una cita de la señorita Bóer con el Dr. Kaplan, un psiquiatra que le fue recomendado a él por su hija (quién es doctora).

 

[12] En el entretanto, la señorita Bóer recibió una llamada telefónica de su padre indicándole que una reunión se había convocado para el 29 de diciembre de 1989 en la residencia de la familia Palmer en Shelbume y que dos ancianos de Shelbume, Steve Brown y Brian Cairns estarían presentes. La señora Bóer testificó en el juicio que ella fue a la reunión porque el Sr. Longworth le había indicado que ella tenía que asistir ya que ella no tenía ninguna alternativa sino obedecer a los ancianos.

 

[13] La señora Bóer describió la reunión como una muy dolorosa para ella. Ésta se llevó a cabo en la cocina de los Palmer, con los padres de la deman dan te, y los dos ancianos presentes. A la deman dan te se le pidió que contara lo que el demandado le había hecho a ella con detalles. Ella dijo que se rehusó a hacerlo pero le dijeron que era necesario. Después de que ella recontó los detalles, su madre dijo que ya esto se había determinado dentro del núcleo familiar años atrás y que su padre se había disculpado. La señora Bóer testificó que al final de la reunión ella le indicó al Sr. Cairns y al Sr. Brown que Frank Mott-Trille le había aconsejado que esto se lo informara a la ‘ Sociedad de Bienestar de Niños ’ y había hecho los arreglos de una cita para que ella se viera con un psiquiatra. Ella dijo que los Sres. Caims y Brown le dijeron que Frank Mott-Trille estaba actuando de “forma mun dan a” y que ella no debería escucharlo. En adición, ellos le dijeron que si ella acudía al “C. A. S.” la familia sería investigada, y su padre podía perder su trabajo, y su madre sería destituida. Ella dijo que su madre le decía en llantos que escuchara lo que los ancianos le decían, que ella debería escucharlos a ellos o su padre podría ser encarcelado. Finalmente, según la señora Bóer, el Sr. Caims y el Sr. Brown le indicaron que el Sr. Palmer había demostrado arrepentimiento y había mejorado su espiritualidad al estar más activo en la fe y pasando más tiempo en el “servicio de campo’ (desplegando el mensaje de los Testigos de Jehová a otros fuera de su fe).

 

[14] La señora Bóer no lo informó al “C.A.S.” ni asistió a la cita que tenía, la que Frank Mott-Trille había puesto en orden con el psiquiatra. Ella testificó durante el juicio que sabía que ella necesitaba ayuda pero no la buscó porque los ancianos le indicaron que no fuera.

 

[15] Para finales de enero, la señora Bóer fue contactada nuevamente y se le pidió asistir a otra reunión en la casa de sus padres. Aunque ella no lo comprendió en ese momento, el propósito de la reunión era para llevar a cabo un Comité Judicial (una investigación por los ancianos) con respecto a la mala conducta del Sr. Palmer y para determinar cuál, si alguna, sería la sanción apropiada. Según la señora Bóer, esta reunión también se llevó a cabo en la cocina con las mismas personas que estuvieron en la primera reunión pero con un anciano adicional, David Walter, quien era de otra congregación fuera de Shelbume. Le pidieron que repitiera su his tori a porque el Sr. Walker no la había escuchado antes. A ella le preguntaron minuciosamente sobre los detalles, esto para que los ancianos pudiesen determinar el nivel de pecado cometido por el Sr. Palmer. Ella testificó en el juicio que su padre empezó a negar algunas de las alegaciones y a decir que ella estaba exagerando. Ella sentía que estaba bajo un ataque y estaba tan aturdida que ella sufrió lo que describió ser un ataque de pánico, donde todo le parecía estar “flotando” y ella “casi se desmayó”.

 

[16] Después de la reunión del Comité Judicial la señora Bóer regresó a Toronto a su trabajo de niñera residente. Sin embargo, estaba atravesando por un tiempo tan difícil emocionalmente por lo cual ella renunció. Desempleada, y sin alojamiento ni fuente alguna de ingresos, ella eventualmente regresó a vivir con sus padres en Shelbume. Para ese tiempo, habían muchos conflictos internos entre los miembros de la congregación y entre varios de los ancianos. La señora Bóer se sentía responsable de esas contrariedades. Salieron rumores de que ella había acusado a su padre de abuso sexual. Sin embargo, siendo que ninguna sanción se percibió que le fuera impuesta al Sr. Palmer, la deman dan te tuvo la percepción de que la comunidad creyó que ella había fabricado estas imputaciones. Ella se sentía condenada al ostracismo por la comunidad. Ella se volvió bulímica y desarrolló úlceras.

 

[17] En julio del 1991 la deman dan te decidió mudarse a Moose Jaw, en Saskatchewan. Ella tenía esperazas de reconciliarse con un novio anterior quien vivía allí. Sin embargo, después de llegar a Moose Jaw, ella descubrió que él ya estaba en otra relación. En septiembre, la deman dan te conoció a Scott Bóer y para mediados de octubre, ellos se comprometieron para casarse. Él estaba consciente de los problemas psicológicos que ella estaba atravesando y la persuadió a buscar ayuda. Ella asistió a cinco sesiones de grupo, pero no asistió más porque ella dijo que encontraba demasiado difícil escuchar a otras mujeres narrando el abuso que ellas habían sufrido.

 

[18] Vicky y Scott Bóer se casaron en mayo del 1992. Hubo considerables levantamientos emocionales rodeando la boda. Scott Bóer no es un miembro de la fe de los Testigos de Jehová lo que era problemático para los amigos y familiares de Vicky particularmente para la señora Palmer quien era muy devota a su religión. El matrimonio con alguien fuera de la fe se frunce en entrecejo. Originalmente, la boda se reservó para la iglesia de los Testigos de Jehová en Shelbume. Sin embargo, la señora Palmer canceló todos los arreglos sin dar aviso previo. Hubo algunas dudas con respecto a si los Palmer siquiera asistiesen. La boda tuvo lugar en Shelbume, pero ante un rabino y en un Centro de la Legión. Aunque los padres de los deman dan tes asistieron, muy pocos miembros de la congregación lo hicieron.

 

[19] Vicky y Scott Bóer tuvieron rápidamente tres niños después de casarse, su tercero nació en 1995. La señora Bóer continuó teniendo dificultades emocionales. Como resultado la pareja tuvo problemas matrimoniales. Scott Bóer, un miembro de las fuerzas armadas canadienses, con frecuencia estaba fuera del hogar por largos períodos de tiempo. La señora Bóer, sola en su casa con tres niños pequeños y en ocasiones en comunidades dónde ella conocía muy pocas personas, pasaba un tiempo muy dificultoso. Ella también tenía muy poco o ningún contacto con sus amigos anteriores de su congregación. Scott y Vicky Bóer fueron para recibir consejería, asistieron juntos a cinco sesiones en 1995. La familia se mudó entonces a la ciudad de Quebec dónde la señora Bóer tuvo dificultades encontrando un terapeuta que hablara inglés. En enero del 2000 Scott Bóer fue ubicado en New Brunswicke, dónde la familia todavía reside. Después de un período de espera inicial, la señora Bóer está de nuevo visitando regularmente un psiquiatra.

 

[20] Después de su matrimonio, la relación de la señora Bóer con su madre fue muy tensa siendo que la señora Palmer culpaba a su hija de exponerle el pecado de su padre a la comunidad. La señora Bóer dejó la fe de los Testigos de Jehová en 1995 o 1996, qué también fue una fuente de tensión entre ella y su madre. La señora Palmer empezó a decir que el abuso nunca había ocurrido. Incluso aún cuando ella se estaba muriendo de cáncer, la señora Palmer se negó a ver a su hija. Ella murió en 1998 sin tener reconciliación alguna con su hija Vicky.

 

[21] El 25 de agosto de 1998, Vicky Bóer dio inicio a ésta acción. Ella alega que individualmente los demandados Brian Cairns y Steve Brown actuaron negligentemente en su desavenencia del deber fiduciario debido a ella, forzándola a pasar por la experiencia traumática obligándola a recontar con detalles el abuso sexual de su padre en presencia de su padre en dos ocasiones. Ella también alega que los Sres. Cairns y Brown sólo estaban interesados en la reputación de la congregación y de su padre. Ellos intentaron “encubrir” el abuso tratando de guardarlo dentro de la comunidad, diciéndole que no buscara ayuda médica para ella, y diciéndole que no informara nada a las au tori dades seculares. Esto profundizó el trauma que la deman dan te había experimentado y le impidió dar inicio por muchos años al proceso curativo. El demandado John Didur era un anciano superintendente en la oficina de la sede de la Watchtower y estuvo envuelto en la capacidad de asesor con respecto a los pasos ha ser tomados por Sheldon Longworth y por los Sres. Cairns y Brown. La deman dan te alega que el Sr. Didur y la Watch Tower instruyeron y apoyaron a los ancianos de los Testigos de Jehová en su manejo de éste asunto, por lo tanto, ellos son igualmente responsables por los daños y perjuicios que ella ha sostenido.

 

D. Posición de los Demandados

 

[22] Los demandados niegan haberle causado algún daño a la deman dan te. Ellos señalan que fue la deman dan te que les trajo el asunto a los ancianos de los Testigos de Jehová y que ella era una adulta cuando lo hizo. Ellos alegan que la magnitud del envolvimiento de Sheldon Longworth era averiguar la naturaleza de la queja de la deman dan te y entonces decirle que debería tratarse a través de los ancianos en la congregación de Shelburne. Ellos niegan que Mateo 18: 15-18 tenga alguna aplicación a esta situación y niegan haberle dicho a la deman dan te que ella debería cumplir con lo que dice en Mateo 18.

 

[23] El asunto ante la congregación de Shelburne era uno espiritual: específicamente un pecado serio cometido por un miembro de la congregación y la sanción apropiada, si es que la hubiese, por ese pecado. Los demandados asumen la posición que la manera en que los ancianos trataron con el Sr. Palmer es cuestión de su fe religiosa y no es revisable por esta corte. Ellos alegan que la señorita Bóer estuvo presente en las dos reuniones para asegurar que los ancianos tuvieran un cuadro completo de lo que había ocurrido y no sólo la versión de su padre. El Sr. Brown y el Sr. Cairns testificaron que ellos no sabían de antemano lo que se discutiría en la primera reunión. Ellos luego testificaron que la segunda reunión se trataba de un comité judicial, que era un requisito debido a la seria naturaleza del pecado envuelto. Ellos declararon que la deman dan te estuvo presente durante todas las partes de la primera reunión pero que los miembros familiares fueron entrevistados individualmente para la reunión del comité judicial. Ellos niegan que se le requirió a la deman dan te que recontara en esa sesión su his tori a delante de su padre.

 

[24] Los demandados negaron haberle dicho a la deman dan te que no lo informara al “C.A.S.” y negaron decirle a ella que no buscara ayuda médica. Por el contrario, ellos dicen que aconsejaron a la deman dan te que buscara ayuda médica y entendían que ella estaría viendo a un psiquiatra recomendado por Frank Mott-Trille. Además qué, ellos les exigieron al Sr. Palmer que informara el abuso a su médico de cabecera familiar y al C.A.S., y que le diera seguimiento al C.A.S., para asegurarse que fuera hecho. Los demandados niegan haber encubierto el abuso, aunque ellos intentaron mantener la confidencialidad para proteger la deman dan te y otros miembros de su familia. Los demandados niegan que la deman dan te sufriera daños emocionales como resultado de las dos reuniones en que ella participó.

 

[25] Los demandados asumen la postura que cualquier daño emocional sostenido por la deman dan te viene del abuso sexual por su padre y otras circunstancias difíciles en su vida, como la conducta de su madre y la falta de apoyo, y las dificultades en su matrimonio. Los demandados también sostienen que el retraso de la deman dan te trayendo esta acción es una barrera absoluta para ella obtener cualquier resarcimiento.

E. LAS DECISIONES DE LA EVIDENCIA

 

[26] Durante el curso del juicio, la deman dan te solicitó anuencia para presentar evidencia de dos testigos, sobre ciertas características o prácticas de la organización de los Testigos de Jehová en situaciones similares a ésta. Tal evidencia yo la consideré inadmisible, por las siguientes razones.

 

[27] El primer testigo, el Profesor James Penton, es un his tori ador y el autor de un libro titulado El Apocalipsis Aplazado. El Sr. Mark, a nombre de la deman dan te, intencionó traer evidencia del Sr. Penton con respecto a sus conclusiones sobre varias características de los Testigos de Jehová, la manera como las mujeres son tratadas dentro de esa fe y la función de los comités judiciales. La evidencia del profesor Penton estaría basada en su investigación y constituiría una opinión. Él no tiene evidencia de primera mano. No obstante, el Sr. Mark no le entregó notificación de su intención de llamar a un experto en este tema y no le sometió un informe de especialista a la defensa como se requiere bajo el Acto de Evidencia, R.S.O 1990, c E23. Esto solo es fatal para la solicitud de la deman dan te sobre esta evidencia. La defensa se habría topado con una sorpresa sin oportunidad de prepararse, ni de llamar a su propia evidencia de refutación contra la evidencia del Sr. Penton.

 

[28] En todo caso, de ningún modo estoy satisfecho que evidencia de un experto sobre esta naturaleza habría sido admisible con respecto a este tema. Entiendo que estoy en una posición para poder determinar los hechos pertinentes en este asunto que particularmente está ante mí sin la ayuda de un experto en estas cuestiones.

 

[29] El segundo testigo propuesto por la deman dan te es Barbara Anderson una miembro de los Testigos de Jehová en Nueva York desde el 1954 hasta su reciente expulsión (exoneración de la fe). La deman dan te propuso traer evidencia de la señora Anderson acerca de su conocimiento de cómo el abuso sexual de niños es tratado dentro de esa religión y de los encubrimientos de abusos dentro de esa sociedad. La mayoría del testimonio propuesto por la señora Anderson serían rumores. La deman dan te sostiene que sería admisible como evidencia para demostrar la similitud en los hechos y las acciones de los demandados en este caso que es parte de un plan, en lugar de negligencia.

 

[30] La prueba general para la admisibilidad de evidencia de hechos similares en un juicio civil se deriva del caso Mood Music Publishing Co. Contra DeWolf Ltd .; “[ Ltd = {abreviación} Limited (responsabilidad limitada) ]” [1976] Ch 19, 1 ALL E.R. 763 (C.A.). En ese caso, Lord Denning declaró, en la página 127 (Ch)

…en casos civiles la corte admitirá evidencia de hechos similares si es lógicamente de pruebas, que es si es lógicamente pertinente para determinar el asunto que está en cuestión; con tal de que no sea opresivo o injusto para el otro lado; también que al otro lado se le avise con tiempo justo y pue dan tratar con él.

 

[31] La evidencia propuesta por la señora Anderson en cada frente menoscaba esta prueba. Primero, no es lógicamente de prueba en cualquier temática ante mí. Cualquiera que haya sido la experiencia personal de la señora Anderson en la fe de los Testigos de Jehová, y cualquier información que ella pueda haber recopilado sobre cómo se manejan los casos de abuso de niños en otras partes, ella no tiene ninguna evidencia en lo absoluto sobre Toronto o las congregaciones de Shelburne o cualquiera de los individuos envuelto en este caso. En adición, incluso su información sobre la Watch Tower generalmente se relaciona a la organización en los Estados Unidos. Hay nada en su evidencia que ayude en los resultados bien específicos de los hechos que se me exigen deliberar sobre lo que aconteció en el caso ante mí.

 

[32] En segundo lugar, los demandados no tuvieron una oportunidad justa para tratar con esta evidencia propuesta siendo que a ellos no se les notificó hasta el primer día del juicio.

 

[33] En tercer lugar, la evidencia propuesta es una opresiva e injusta. Aun cuando la evidencia pudiera verse como pertinente (qué no lo es) sólo sería así si fuera propio. Para establecer la verdad sobre esto, un juicio dentro de un juicio sería exigido. No habría ninguna manera eficaz para los demandados juntar una defensa contra el material alegado por la señora Anderson, y la admisión de tal evidencia, por consiguiente, sería injusta para ellos.

 

F. EL PERÍODO DE L A L IMITACIÓN Y TARDANZA

 

[34] Las acciones contra los demandados donde la deman dan te alega haberle causado daños ocurrieron a finales del 1989 y en 1990. Esta acción se le dio iniciación en agosto de 1998, más de ocho años después. Los demandados sostienen que la demanda por negligencia está excluida debido al estatus de limitaciones, ya que no se comenzó dentro del período de limitación de seis años y que el retrazo de la demanda en dar comienzo a esta acción también sería una barrera para una demanda justa, basada en la desavenencia del deber fiduciario. Rechazo la posición de los demandados en ambos puntos.

 

(i) Reclamación por negligencia

 

[35] En el caso M. (K.) contra M. (H) (1992) 96 D.L.R. (4 th) 289 (S.C.C.) la deman dan te demandó a su padre por incesto cual había ocurrido más de diez años antes, basando su demanda en ambos perjuicios y la desavenencia del deber fiduciario. La Corte Suprema de Canadá aplicó las reglas de descubrimientos de pruebas y sostuvo que el período de limitación no empezó a correr hasta que la víctima tuvo conocimiento sustancial del daño que ella había sostenido y de la conexión causativa entre el abuso y sus síntomas; las páginas 305-306 y 314-315. En adición, basado en la evidencia científica en el juicio, la corte sostiene que en los casos de incesto hay una presunción que “las víctimas sólo descubren la conexión necesaria entre sus lesiones y el mal hecho a ellos (descubriendo así su causa de acción) durante alguna forma de psicoterapia”, página 314.

 

[36] Estoy de acuerdo con la sumisión por el abogado del demandado que esta regla presuntiva aplicada por la Corte Suprema en M. (K.) v M. (H) no aplica aquí. Sin embargo, los principios generales aplicados por la corte acerca de las reglas de descubrimiento de pruebas y su razón son directamente aplicables. La razón subyacente para las reglas de descubrimiento de pruebas es que un deman dan te no debe ser privado de una causa de acción antes de haber estado consciente, o que podría haber estado razonablemente consciente, que ella tuviese uno; Casos, Central Trust contra Rafuse , (1986) 2 S.C.R. 147; Peizeiro contra Haberman , (1997) 3 S.C.R. 549. Determinando el nivel de conocimiento del deman dan te, es pertinente considerar si ella pudo razonablemente conocer que ambos, que la conducta del demandado estaba equivocada, y que había un eslabón casual entre la mala conducta y su lesión psicológica.

 

[37] Está claro que la deman dan te supo que la conducta de su padre estaba equivocada cuando ella había alcanzado su mayoría de edad. Sin embargo, yo concluyo por la evidencia en el juicio que ella no había comprendido la conexión entre ese abuso y su propio estado psicológico hasta años después cuando ella comenzó su terapia. En particular, no fue hasta el 1995 cuando la señora Bóer y su esposo tuvieron consejería matrimonial con Susan Frickland, una trabajadora social de Moose Jaw, qué la señora Bóer pudo apreciar la conexión substancial entre el problema de su niñez y la ansiedad y conducta que ella estaba experimentando como adulta. Incluso aun, la conexión casual potencial entre la conducta de los ancianos de la congregación y el sufrimiento emocional de la deman dan te no estaban claros para la deman dan te. Aunque la deman dan te se encontraba desdichada sobre muchos aspectos de su fe y cómo fue tratada por los ancianos, ella no conectó esa infelicidad con ningún problema que estuviera sufriendo hasta que asistió a una sesión de consejería con Russell Scott en octubre de 1997. Ella había ido a ver al Sr. Scott porque se sentía agobiada emocionalmente criando a tres niños pequeños en la Ciudad de Quebec mientras su marido estaba lejos en sus deberes militares. Ella le contó sobre las dificultades que estaba teniendo en la relación con sus padres, que la llevaron a relacionarlos a algunos de los problemas que experimentó creciendo como una Testigo de Jehová. La señora Bóer también le reveló al Sr. Scott que había sido abusada sexualmente por su padre y le contó sobre las presiones de los ancianos para confrontar a su padre sobre esto. El Sr. Scott le dijo a la deman dan te que este enfrentamiento tenía un potencial para producir daños emocionales y también le sugirió que ella hiciera alguna investigación propia sobre la importancia de ser criado en el “ambiente de un culto”.

 

[38] Encuentro como hecho que sólo después de la sesión con el Sr. Scott y la investigación de seguimiento que ella emprendió sola a través de la Internet, que la señora Bóer llegó al entendimiento que las acciones de los ancianos en 1989 y 1990 pudieron ser una fuente para sus problemas psicológicos. A esta acción se le dio comienzo en 1998 cual está dentro del año donde la deman dan te se dio cuenta de la posibilidad de causa de acción contra estos demandados y, por consiguiente, no se acoge dentro de ese período de limitación.

 

[39] En el caso M. (K.) contra M. (H) , supra, la Corte Suprema de Canadá sostuvo que es apropiado considerarse la doctrina de ocultar fraudulentamente al determinar la pertinencia de un período de limitación, incluso aun cuando ocultar fraudulentamente no haya sido específicamente ventilado en el pleito. La doctrina se aplica al derecho consuetudinario y causas justas de acción que opera para prevenir la aplicación de un período de limitación dónde hay una conducta por el demandado que ha impedido al deman dan te estar consciente de una causa de acción. El término “fraudulento” bajo este contexto será interpretado ampliamente y “no se limitará a los parámetros tradicionales de acción de un derecho consuetudinario” para fraude. M. (K.) contra M. (H) en la página 320. La Corte Suprema en el caso M. (K.) contra M. (H) página 320 adopta la siguiente definición de la base verdadera para ocultar fraudulentamente en el, 8 Hals. ,4ta. ed, Pág. 413 Párr. 919:

No es necesario, para poder constituir un derecho de acción contra el ocultar fraudulentamente, que debe haber un ocultar activo después de que se ha presentado; el ocultar fraudulentamente puede levantarse por la forma en la cual el acto que da pie se lleva a cabo el derecho de la acción … (Énfasis agregado.)

 

Para poder constituir tal ocultar fraudulento como sería, en equidad, y eliminar de un caso el efecto del estatuto de limitaciones, no sería suficiente haber sencillamente un acto tortuoso desconocido a la parte afectada, o regodearse de una propiedad sin título, mientras que el justo dueño estuvo ignorante de su derecho; allí tuvo que haber algún abuso de una posición de confianza, alguna imposición intencional, o algún acto para ocultar deliberadamente los hechos . (Énfasis agregado.)

 

[40] En el caso, M. (K.) contra M. (H), la Corte Suprema de Canadá dictaminó que el incesto cae dentro de la segunda categoría de ocultar fraudulentamente. El juez LaForest, escribiendo para la mayoría, notó que en la Pág. 320, que “El hecho que el abusador es una figura de confianza y au tori dad en la familia, esto en sí mismo encubre el mal hecho ante los ojos del niño, ocultándole así fraudulentamente su causa de acción.” En adición, en la Pág. 321 él sostuvo que “el incesto es un abuso de una posición de confianza.” La Corte prosiguió a declarar que la premisa subyacente que apoya la aplicación de la doctrina de ocultar fraudulentamente en casos como éstos, es que las cortes no permitirán un período de limitación que actuaría como un instrumento de injusticia.

 

[41] Considerando si la regla de descubrimiento de prueba ha sido aplicada injustamente a los demandados en el caso ante mí, es pertinente tener en cuenta la doctrina sobre el ocultar fraudulentamente. Como está presentada ante la corte contra los demandados, esto no se trata de un caso de incesto. Sin embargo, la demanda involucra el abuso supuesto de una posición de confianza. En adición, los preceptos fundamentales de la fe de los Testigos de Jehová incluyen la obediencia y deferencia a la sabiduría de los ancianos. Un devoto Testigo de Jehová en la situación de la deman dan te a la edad de 19 años sería particularmente vulnerable ante la au tori dad de los ancianos, habiendo sido criada toda su vida para poder atreverse a diferir de ellos. Su educación religiosa no le permitiría cuestionar la au tori dad de los ancianos, y mucho menos comprender que ella podía tener una causa de acción contra ellos. Bajo estas circunstancias sería injusto para la deman dan te determinar que ella en 1989 y 1990 tenía alguna comprensión del mal que podría sumarse a negligencia o la desavenencia del deber fiduciario por parte de los ancianos. Ese conocimiento sólo llegó a la deman dan te después de que ella ya no era parte de la comunidad, ni estar sujeta bajo ese control. Dado el aislamiento social y la dependencia de la deman dan te en ese tiempo, sobre los hechos que tuvieron lugar dan do causa a esta acción, que dicho aislamiento y dependencia fue fomentado por la Watch Tower y los ancianos, sería injusto imponer un período de limitación comenzando en 1990 sin efecto mitigante de la regla de descubrimiento de pruebas.

   

[42] Según, he concluido que la reglas de descubrimiento de pruebas debe aplicarse en este caso. Como tal, la acción se comenzó dentro del período de limitación de seis años, ese período no habiendo comenzado ha correr hasta octubre de 1997. Sucesivamente, lo más temprano que el período comenzó a correr fue en 1995 cuando la deman dan te por primera vez comprendió que sus dificultades emocionales surtieron del abuso más temprano por su padre y cuando, controvertiblemente, ella se había distanciado lo suficiente de la Iglesia para conectar algunos de sus problemas a la conducta de los ancianos.

   

(ii) Desavenencia en el Deber Fiduciario

 

[43] No hay ningún período de limitación para una desavenencia del deber fiduciario, ya sea explícitamente o por analogía. M. (K.) contra M. (H), página 328-333. Sin embargo, siendo que ésta es una demanda justa, está sujeta a una defensa justa de tar dan za. El mero retraso de un deman dan te para comenzar una acción no es lo suficiente para apoyar una defensa por tar dan za. En adición, el retraso del deman dan te debería ser ya sea: (1) constituir aquiescencia en la conducta del demandado (2) resultar en circunstancias que hagan la fiscalización de la acción irrazonable, por ejemplo, dónde los demandados hayan alterado su posición irrazonablemente como resultado del retraso, o que hayan sido en parte perjudicados en la defensa de la acción como la parte del retraso.

 

[44] Los demandados sostienen que el retraso de la deman dan te se acrecienta a una aquiescencia. Yo difiero. A la deman dan te no puede tenérsele como que ella tenía una aquiescencia sobre el mal hecho, o que razonablemente debe haber tenido, conocimiento de la maldad de los actos y de sus {derecho} perseguibles. Como es notado por el juez LaForest. en caso M. (K.) contra M. (H), en la Pág. 336-338, hay algunos solapados entre los conceptos de conocimiento como parte de una aquiescencia y la aplicación para el descubrimiento de prueba en el agravio. Sin embargo, en un análisis no son idénticos. En el caso ante mí, no puede tomarse como que la señora Bóer pudo haber tenido una aquiescencia del mal por los ancianos (qué según se alega ocurrió en 1989 y 1990) hasta que ella razonablemente se dio cuenta que era de hecho incorrecto y que ella tenía derecho a una acción legal (qué ocurrió en 1997). En ese contexto, no es equitativo considerarla como haber tenido aquiescencia sobre cualquier mal provocado por los demandados. Esa rama de la doctrina de tar dan za, por consiguiente, no les proporciona una defensa a estos demandados.

 

[45] No hubo ninguna evidencia de ningún cambio en la posición de los demandados como resultado del retraso de la deman dan te. Los demandados involucrados individualmente con la deman dan te confirmaron sus acciones en sus correspondencias con la oficina de la sede principal Watch Tower y esa correspondencia se conservó. Sheldon Longworth guardó sus notas escritas a mano sobre su discusión con la deman dan te, y esas también fueron conservadas. A nivel que los recuerdos que se habían ensombrecido, el registro documental que estaba disponible les refrescó sus memorias. Me parece a mí al oír la evidencia por la defensa de los testigos que hubo muy poco, si es que acaso lo hubo, de perjuicio contra los demandados como resultado de un retraso en dar comienzo a esta acción. Ciertamente, no hubo ninguna clase de prejuicio para apoyar una conclusión que fuera injusta para que esta acción de parte de la deman dan te procediera. Al contrario. La injusticia sería muchísimo mayor para la deman dan te si se despide su acción debido a un retraso, que cualquier injusticia por permitir que prosiga la acción contra los demandados.

 

G. RESULTADOS HECHOS VERDADEROS

 

(i) Hechos Importantes a Ser Determinados

 

[46] Hubo en el juicio muchas disputas presentes sobre la evidencia. Algunas no fueron necesarias que yo las resolviera para poder decidir este caso, particularmente aquéllas que se relacionan con los altercados internos y la lucha de poder entre los ancianos de la congregación de Shelburne. Otras disputas son centrales a la demanda de la deman dan te y crucial en su caso. Considero que los siguientes hechos en disputas son un eje central que requieren resolución:

 

(a) ¿Sheldon Longworth instruyó a la deman dan te que a ella se le requería confrontar a su padre en anuencia a Mateo 18:15-18?

(b) ¿En tal caso, la primera reunión en el hogar de los Palmer con los Sres. Cairns y Brown fue una aplicación de Mateo 18:15-18?

(c) ¿Los demandados instruyeron a la deman dan te que no viera un psiquiatra o que no buscara ayuda médica para ella?

(d) ¿Los demandados instruyeron a la deman dan te que no informara el abuso de su padre a la Sociedad de Bienestar de Niños?

(e) ¿La segunda reunión en el hogar de los Palmer fue una aplicación de Mateo 18:15-18 e involucró una confrontación entre la deman dan te y su padre?

 

(ii) Mateo 18: 15-18

 

[47] Mucho se dijo sobre Mateo 18:15-18 durante el curso del juicio ante mí, pero un texto con esos versos nunca se emplazó delante mí. El Sr. Longworth testificó que para aplicar este principio es un proceso de tres partes. Si usted tiene un problema con alguien, usted debe ir primero directamente a esa persona y debe intentar resolverlo. Si eso no tiene éxito, debe volver con alguien para que sea su testigo. Si ambos pasos son infructuosos, el tercer paso es llevar el problema ante los ancianos de la congregación. Aquí debajo están los versos de este texto tomados de la versión Reina Val era. Aunque estoy dudoso acerca de si esta es la versión usada por los Testigos de Jehová, pero parece reflejar la sinopsis dada por el Sr. Longworth.

 

Mateo 18:15

15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

 

Mateo 18:16

16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

 

Mateo 18:17

17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

 

Mateo 18:18

18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

 

[48] Vicky Bóer testificó que Sheldon Longworth le dijo que Mateo 18: 15-18 se aplicaba a su situación y le exigió que confrontara a su padre sobre su mal. Ella declaró que estaba sumamente disgustada con esta perspectiva y fue a discutirlo con su amigo Jonathan Mott-Trille. Sus discusiones con Jonathan Mott-Trille habían surgido ciertamente algún tiempo para mediados de diciembre del 1989, pero ni ella, ni Jonathan Mott-Trille guardaron un registro de la fecha y ni no pueden señalar con precisión la fecha de memoria. Jonathan Mott-Trille, sin embargo, tiene un recuerdo independiente sobre la discusión con la deman dan te. Encontré que él era un testigo honrado e imparcial que intentó lo mejor que pudo para relacionar los hechos con precisión. No tengo duda alguna para aceptar su evidencia de que Vicky Bóer estaba sumamente aturdida y que el enfoque de su dolor emocional en ese momento se debía a que estaban diciéndole que ella tenía que aplicar a Mateo 18 y confrontar a su padre sobre su abuso sexual.

 

[49] Jonathan Mott-Trille procedió a testificar que él le indicó a Vicky Bóer que esperara hasta que él discutiera este problema con su padre, Frank Mott-Trille, sin revelarle nombre alguno. Él dijo que le preguntó a su padre si era necesario que una víctima de abuso sexual confrontara a su abusador delante de unos ancianos masculinos. Tiene sentido que Jonathan consultara con su padre sobre este punto siendo que Frank Mott-Trille era abogado y anciano de la congregación de Shelburne, y, por consiguiente, probablemente conocería muy bien este proceso. La evidencia de Jonathan de este punto se corrobora por su padre Frank Mott -Trille. Jonathan le dijo a la deman dan te que su padre le dijo que no había requisito alguno para que ella se enfrentara al abusador y le ofreció su asistencia adicional si la requería.

[50] La deman dan te retornó la próxima tarde para hablar directamente con Frank Mott-Trille. Ella y Frank Mott-Trille testificaron que, ella le indicó que fue instruida por Sheldon Longworth que se ciñera a Mateo 18. Ellos también testificaron que el Sr. Mott-Trille le dijo que ésta era una mala aplicación de las Escrituras, que ella no estaba obligada a confrontar a su padre. El Sr. Mott-Trille le aconsejó que informara el asunto a la Sociedad de Bienestar de Niños y le recomendó que visitara un psiquiatra para recibir consejería. El Sr. Mott-Trille con la ayuda de su hijo y su hija Raquel, quien es una doctora, dispuso una cita para la deman dan te con un psiquiatra, el Dr. Kaplar. No hay evidencia acerca de la fecha específica de esa cita, aunque la evidencia de Sr. Mott-Trille es que fue hecha bajo una base urgente y que sería dentro de unos días de lo que fue su reunión con la deman dan te.

 

[51] Ambos Jonathan Mott-Trille y Frank Mott -Trille describieron a Vicky Bóer como sumamente disgustada y posiblemente suicida. Vicky Bóer también dijo que ella estaba sumamente disgustada e histérica cuando ella se encontró con ellos. Confío en la percepción de Jonathan Mott-Trille y encuentro su relato de ser uno confiable. Acepto que Vicky Bóer estaba disgustada, histérica y potencialmente suicida cuando primero fue a hablar con su amigo Jonathan. Sin embargo, Jonathan describió la deman dan te como haberse tranquilizado un poco después de que fue aconsejada que no había requisito alguno en las Escrituras de un enfrentamiento en esta situación. Esto tiene sentido. La deman dan te fue allí en busca de ayuda. Fue tratada con simpatía, y recibió buenos consejos, se le dijo que no había necesidad alguna de tener un enfrentamiento con su padre. Se le sacó una cita para dar comienzo a un proceso de consejería. Uno podría esperar que esta combinación de bondad y consejos sólidos habrían tenido el efecto tranquilizante descrito por Jonathan. No encuentro que las percepciones de Frank Mott-Trille sean igual de fiables. Su evidencia en ocasiones fue exagerada. Yo las trato con cautela, siendo que me parecen a mí que están un poco subidas de tono debido a la hostilidad de Mr Mott-Trille hacia los ancianos y la organización de los Testigos de Jehová. Si el Sr. Mott-Trille realmente hubiese creído que la señorita Bóer para ese tiempo tenía intenciones suicidas cuando ella dejó su casa después de su segunda reunión, yo habría esperado que él le sugiriera a ella que fuera sola a informar el asunto al C.A.S. En adición, cuando la deman dan te no asistió a su cita con el Dr. Kaplar, yo habría esperado que el Sr. Mott-Trille sí él había percibido su estado en tal angustia mental tan certero como él lo describió en su evidencia durante el juicio que hubiese tomado con urgencia los pasos necesario para darle seguimiento.

 

[52] Por lo tanto concluyo que la señora Bóer estaba altamente disgustada para ese tiempo y que la fuente primaria e inmediata de su dolor era la perspectiva de tener que enfrentarse a su padre bajo lo que dice en Mateo 18. Ella simplemente sola no pudo haber llegado a esa conclusión que debería aplicarse a Mateo 18. A ella alguien debe habérselo dicho. La persona que ella dependía para recibir consejos en ese tiempo era Sheldon Longworth. Él es la fuente lógica de esa información.

 

[53] Sheldon Longworth testificó en el juicio. Que aunque él ciertamente recordaba el incidente con Vicky Bóer, él no podía recordar los detalles específicos de lo que precisamente se dijo en cada una de las discusiones con ella y con sus asesores en las oficinas de la sede en la Watch Tower. Sin embargo, las notas que él mantuvo de ese tiempo están disponibles y son de ayuda considerable. Esas notas aunque algo rudimentarias, se hicieron contemporáneas y las encuentro que son muy fiables. También encuentro que el Sr. Longworth es un testigo honrado e imparcial. Cuando él no podía recordar un detalle así lo indicaba. Cuando él testificó acerca de algún evento particular que él recordaba, yo acepté la evidencia.

   

[54] Las notas del Sr. Longworth indican que él habló primero con la deman dan te el 11 de diciembre de 1989 cuando ella lo llamó para pedirle consejo. Él recibió alguna información adicional de la deman dan te, consultó con la oficina de la sede central el 12 de diciembre y leyó para informarse un a través de un documento de la Watchtower fechado del 1988 indicándole cómo tratar con el abuso de menores. En la tarde del 12 de diciembre, él se encontró con la deman dan te en su apartamento y ella le proporcionó detalles particulares que él le había pedido, incluyendo el hecho que había dos niños menores aún en la casa. Parece por las notas del Sr. Longworth que ningún consejo se le dio a la deman dan te en esa ocasión, pero él le prometió a ella que él estudiaría el caso y se comunicaría rápidamente con ella.

 

[55] El 13 de diciembre de 1989 el Sr. Longworth habló con John Didur en la oficina de la sede y le asesoraron acerca de cómo tratar con el asunto, que él luego pasó a la deman dan te esa misma tarde. El Sr. Longworth testificó en el juicio que el primordial consejo que él le dio a la deman dan te después del 12 de diciembre fue que este asunto debería tratarse con los ancianos de Shelburne y que su padre debería contactarlos para asegurarse que se procediera. Acepté su evidencia como creíble en este punto, al estar apoyada por sus notas, y ser consistente con la forma como se procedió posteriormente.

 

[56] Sin embargo, también está claro por su testimonio y sus notas que él sí discutió el pasaje de Mateo 18 con sus asesores en la oficina de la sede y que él sí le dijo a la deman dan te que se ciñera a Mateo 18. Las notas del Sr. Longworth del 13 de diciembre indican que el Sr. Didur le dijo que Vicky debería “ceñirse a lo que dice Mt 18 e ir donde su padre y decirle que se presentara ante los ancianos y pusiera todo en orden”. Él adjuntamente anotó que él le dijo esto a Vicky, y le sugirió que ella “llamara a su padre y le diera una semana para que se presentara ante los ancianos o que Vicky iría donde ellos”. Y que Vicky le dijo que estaba de acuerdo en hacer esto.

 

[57] La próxima nota que el Sr. Longworth apuntó fue el 15 de diciembre donde él escribió que Vicky se le había acercado y le dijo que ella le tenía miedo a su padre y le era “demasiado difícil” hablar directamente con él. Él le dijo que vería lo que podía hacer y volvería donde ella. Sus notas indican que él discutió esto entonces con el Sr. Kutschke (otro anciano de la oficina de la sede central) quién le advirtió que “ella necesitaba aplicar lo que dice en Mateo 18 y llamar a su padre”. Sus notas del 16 de diciembre indican mas adelante qué, esa tarde él habló con Vicky “e intentó ayudarle a que viera la necesidad de aplicar lo que dice en Mateo 18, qué significaba ir donde su padre”. En ese momento Vicky le dijo que ella lo consideraría, pero que quizá en cambio iría donde su madre. Su nota final de ese día en respuesta a esta alternativa sugerida fue: “Pues así fue cómo yo lo dejé”.

 

[58] El Sr. Longworth testificó que la deman dan te estaba muy angustiada por la situación y sobre confrontar a su padre bajo Mateo 18. Él dijo que ella estaba llorando mientras hablaba sobre este asunto. Sin embargo, él no percibió que su nivel de dolor fuera tan extremo como lo describió Jonathan Mott-Trille. La explicación probable para esta discrepancia menor es que simplemente la deman dan te no desplegó el mismo grado de dolor ante el Sr. Longworth. Ella era amiga íntima de Jonathan y sentía más libertad de expresarse delante de él que lo que lo haría delante del Sr. Longworth quien virtualmente era un extraño para ella.

 

[59] El 17 de diciembre la deman dan te llamó al Sr. Longworth y le indicó que ella había llamado a su madre siendo que “ella todavía sentía que no podía enfrentarse a su padre” y que su madre le indicaría a su padre que fuera donde los ancianos de Shelburne. Obviamente esto ocurrió siendo que el Sr. Palmer llamó al Sr. Longworth al próximo día y dijo que él cooperaría totalmente. Después de consultar con John Didur, el Sr. Longworth le dijo al Sr. Palmer que fuera donde los ancianos de su congregación y arreglara el asunto.

 

[60] El 18 de diciembre de 1989 el Sr. Longworth y el Sr. Novak visitaron la deman dan te en la casa dónde ella trabajaba como niñera. Las notas del Sr. Longworth de ese día declaran:

La elogiamos por salir adelante para ayudarnos y por hablar con nosotros, esto debió ser una cosa muy dura de hacer. Nosotros la animamos a que hablara si le fuera requerido con los ancianos en Shelburne y a decirles los hechos . (Énfasis agregado)

 

[61] Después de esto los ancianos de Toronto no tuvieron más que ver con esto, habiendo dejado el asunto en las manos de los ancianos de Shelburne. La última nota hecha por el Sr. Longworth se encabeza “el 21 de Dic. de 1989, llamada telefónica de Vicky aproximadamente a las 6:00 pm.” que declara:

Fui donde el Hno. Mott-Trille siendo que ella era muy allegada a él. Su padre dice que él no puede recordar muy bien lo que a ella le hicieron. Vicky dijo que ella estaba pasando un tiempo muy difícil manejando todo esto y sentía que la familia de su padre y su madre estaban disgustados con ella por descubrir todo esto.

 

Algo confuso, esta anotación sigue inmediatamente por una nota que declara “el 18 de Dic. 1989 le indiqué a Fred [Novak] lo de arriba a las 7:30 pm.” Obviamente al Sr. Novak no podía indicársele algo el día 18 que ocurrió el día 21. Una de las fechas está errónea, por lo cual no está claro qué día ocurrieron los eventos, sí el 18 de diciembre ó el 21.

 

[62] Desde mi perspectiva mucha de la confusión que rodea el pasaje de Mateo 18 se derriba del hecho que realmente no se aplica a una situación como ésta. Yo acepto la evidencia de John Didur que ahora la política de los Testigos de Jehová no requiere que una víctima de abuso proceda a través de los pasos previstos en los versos 15-18 de Mateo 18, ni que era la política para el 1989. Él explicó qué Mateo 18 se aplica a disputas privadas entre personas con disputas sobre asuntos financieros, y no puede aplicársele a un pecado serio contra las leyes de Dios, como el abuso de menores. Entiendo por qué los testigos de la defensa están genuinamente confusos de cómo esto pudo surgir en esta situación. Sin embargo, estoy seguro que el pasaje de Mateo 18 se le mencionó específicamente a la deman dan te y que se le dijo que ella tenía que ceñirse a su aplicación. En adición estoy seguro que fue después de recibir esta amonestación que ella habló con Mott-Trilles.

[63] El 29 de marzo de 1991 (más de un año después de que estos eventos ocurrieron) Frank Mott-Trille escribió una carta al departamento legal de la Watch Tower en Nueva York en el cual declaró que la deman dan te vino a su casa el 11 y 12 de diciembre de 1989. Esto no puede ser correcto. Las notas del Sr. Longworth hechas para ese tiempo son una fuente más exacta y fiable para establecer una cronología. Sus primeras discusiones con la deman dan te fueron el 11 y 12 de diciembre y parece por sus notas que la primera vez que él consideró la aplicación de Mateo 18 fue el 13 de diciembre. Es probable que él le dijera algo a la deman dan te sobre Mateo 18 para esa misma fecha y que la señora Bóer fue a ver a Jonathan Mott-Trille después de esto. También es probable que la deman dan te fuera a la casa de Mott-Trille dos días consecutivos, entre el 13 de diciembre y el 18 o el 21 de diciembre. El 15 de diciembre la deman dan te le sugirió al Sr. Longworth que ella podía hablar con su madre en lugar de su padre. Entonces el 17 de diciembre, ella de hecho habló a su madre. El próximo día, diciembre 18, Gower Palmer habló con el Sr. Longworth quien le dijo que les informara el asunto a los ancianos de Shelburne. En la carta del Sr. Mott-Trille fechada el 29 de marzo de 1991 él declara que aproximadamente dos días después de que él vio a la deman dan te, él recibió una llamada de su padre inquiriendo sobre la posibilidad de que lo representara en una acción contar él sobre unos cargos delictivos serios que podrían levantarse. Para esa fecha, el Sr. Palmer ya estaba consciente que el asunto había sido levantado por su hija. Prosigue que la llamada al Sr. Mott-Trille no pudo ser antes del 17 de diciembre.

 

[64] La deman dan te presentó evidencia contradic tori a sobre si le dijeron que sería aceptable pedirle a su madre que le dijera a su padre que contactara a los ancianos de Shelburne, ó si ella tomó este paso simplemente en contra del consejo y la dirección del Sr. Longworth. Sus recuerdos sobre este punto no son fiables. Al parecer algo probablemente estaba resultando entre el 13 de diciembre (cuando Mateo 18 se le mencionó por primera vez a ella) y el 17 de diciembre (cuando ella habló con su madre en lugar de con su padre). Me parece que la conclusión lógica es que sus discusiones con Mott-Trilles sucedieron algún día entre el 13 y el 17 de diciembre. El 15 de diciembre, la señora Bóer le dijo a Sheldon Longworth que definitivamente le era “demasiado difícil” hablar con su padre sobre esto. El día 16, él la animó a que ella llamara a su padre, pero ella le dijo que quizá en cambio hablaría con su madre. Como echo, encuentro que el Sr. Longworth en este punto, no forzó el tema, pero que más o menos estuvo de acuerdo en la propuesta que la deman dan te hablara con su madre. En adición encuentro que la decisión de la deman dan te para tomar este curso de acción probablemente fue basado en el consejo de Sr. Mott-Trille que el pasaje de Mateo 18 no le aplicaba.

 

[65] Basándome en la evidencia de los testigos y la documentación limitada disponible, concluyo basándome en una ponderación de probabilidades como sigue:

(a) Qué el Sr. Longworth le dijo a la señorita Bóer en más de una ocasión que Mateo 18 le aplicaba y que ella debería hablar directamente con su padre sobre su abuso.

(b) Qué éste consejo fue una aplicación equivocada de las Escrituras.

(c) Qué la señorita Bóer estaba sumamente angustiada sobre la perspectiva de tener que confrontar a su padre. Que su nivel de sufrimiento fue descrito con precisión por ella y por Jonathan Motte-Trille. Aunque el Sr. Longworth sabía que ella estaba angustiada, y en verdad llorando en la mayoría del tiempo, que él no percibió que sus sufrimientos eran tan fuertes como fueron descritos por el Sr. Motte-Trille.

(d) Qué a la señorita Bóer le fue dado consejos correctos por el Sr. Motte-Trille sobre que Mateo 18 no le aplicaba.

(e) Qué después de esto ella habló con el Sr. Longworth y le dijo que ella podía hablar con su madre en lugar de su padre. Qué el Sr. Longworth no hizo presión en este punto. Ella entonces efectivamente habló con su madre y le pidió que le dijera a su padre que contactara a los ancianos.

(f) Hasta el 29 de diciembre de 1989, aunque hubo discusiones sobre el requisito de ceñirse al pasaje de Mateo 18, realmente no fue aplicado y la señorita Bóer no tuvo ningún enfrentamiento directo con su padre.

(iii) Instrucciones de No Informarles a la Au tori dad Sobre el Bienestar de Niños

 

[66] Antes de considerar si la reunión del 29 de diciembre fue una aplicación del pasaje en Mateo 18, presentaré mis resultados sobre los hechos de los argumentos en cuanto, al tratamiento médico e informar a las au tori dades, siendo que mis resultados sobre estos puntos tienen un impacto cuya evidencia acepto acerca de los detalles de la reunión el 29 de diciembre.

 

[67] La señora Bóer testificó que su primera reunión en la casa de sus padres que tuvo lugar el 29 de diciembre de 1989, el Sr. Cairns y el Sr. Brown le advirtieron en contra de notificar el abuso de su padre a la ‘Sociedad de Bienestar de Niños’ Children's Aid Society (“C. A. S.”, por sus siglas en inglés). Ella dijo que le indicó a ellos que Frank Mott-Trille la aconsejó que hablara con la “C.A.S.”, y le había sacado una cita para que ella se viera con un psiquiatra. De acuerdo con la señora Bóer los dos ancianos le dijeron específicamente que no fuera al C.A.S., porque habría una investigación y su padre podría perder su trabajo, y su madre sería destituida. Ella estuvo muy firme en cuanto a que ésta conversación tuvo lugar con los ancianos y que no fue una conversación sólo con sus padres. La evidencia de la señora Bóer en este punto está completamente en discor dan cia con toda la demás evidencia.

 

[68] Una de las primeras cosas que hizo Sheldon Longworth al oír los primeros reclamos de la deman dan te fue consultar una carta de la Watchtower fechada para 1988 que le indicaba parte de la política de como tratar con los casos de abuso sexual de menores. Igualmente, Brian Cairns se tornó inmediatamente a este documento después de la reunión el 29 de diciembre para determinar lo que debería hacerse. El documento de la Watchtower fechado 1988 fue marcado como anejo en el juicio. No necesito decidir si las directrices dispuestas están completamente de acuerdo con los requisitos de los estatutos de protección a los niños pertinente en 1988 ó en 1989/1990. Nada en este caso da inicio a ese tema legal. Lo que está claro del documento es que la política oficial de la iglesia era notificar los casos de abuso de menores a los oficiales del bienestar de niños. Aún más, la política aconseja que los ancianos como ministros tienen el deber positivo de asegurarse que el abuso de un menor sea informado. Aunque la política sugiere que es permisible requerirle al ofensor o a miembros de la familia que informen el asunto a su propio médico quien tendría el deber entonces de informarlo, la política también da énfasis a la necesidad que el anciano le dé seguimiento para asegurarse que se haga un informe.

 

[69] Steve Brown y Brian Cairns ambos negaron haberle dicho a la deman dan te que ella no debería informar el abuso. Ambos testificaron que le dijeron a la familia que iban a considerar lo que necesitaba hacerse y volverían donde ellos. La deman dan te también confirmó que así fue cómo quedó la reunión. Los Sres. Cairns y Brown también testificaron que ellos hicieron muchas preguntas para poder determinar si los dos niños más jóvenes estaban en algún riesgo de abuso en las manos del Sr. Palmer, pero se convencieron que no había tal peligro.

 

[70] Está claro que los Sres. Cairns y Brown estaban conscientes del requisito de hacer un informe. Sin embargo, ellos también estaban conscientes que la familia Palmer tenía unas vacaciones previamente planificadas para ir en enero por tres semanas a Florida, el cual estaba fijado que saldrían poco después de la reunión el 29 de diciembre. Siendo que ellos estaban satisfechos que no había ningún riesgo para los niños más jóvenes ellos decidieron no tomar ningún paso hasta que la familia retornara de sus vacaciones.

[71] El Sr. Cairns llamó al Sr. Didur en las oficinas de la sede en la a la Watch Tower poco después de la reunión del 25 de diciembre. El Sr. Cairns testificó, y yo lo acepto, que el Sr. Didur le dijo que informarlo claramente era un requisito porque había todavía niños en la casa. El Sr. Didur dijo que la situación ideal sería conseguir que el mismo abusador lo informarse, o a un doctor o al ‘C.A.S.’, pero que los ancianos tenían que informarlo si el Sr. Palmer no lo hacía. Para este tiempo, los Palmers estaban en Florida y el Sr. Didur y el Sr. Cairns estuvieron de acuerdo que sería permisible aplazar informarlo hasta que regresaran.

[72] El Sr. Cairns le escribió una carta a las oficinas de la sede en la Watch Tower el 21 de enero de 1990. Esto fue antes que los Palmers regresaran de sus vacaciones. Estoy satisfecho que esta carta fue escrita y enviada al tiempo de los eventos. Está claro por la carta que el Sr. Cairns estaba consciente de requisito de hacer un informe. Él menciona haber discutido con la familia la posibilidad que el Sr. Palmer fuera a un doctor en medicina para que informara el problema, pero sin dar ninguna instrucción final. La respuesta de la Watch Tower , fechada el 25 de enero también está clara sobre la necesidad de informar.

 

[73] El Sr. Cairns testificó, y yo lo acepto, que cuando los Palmers retornaron de Florida, el Sr. Cairns le dijo al Sr. Palmer que él tenía que informarlo a un doctor en medicina y el Sr. Palmer estuvo de acuerdo en hacerlo. Luego el Sr. Cairns fue notificado que Mary y Gower Palmer habían ido al doctor el 29 de enero de 1990. El Sr. Cairns informó a las oficinas de la sede en la Watch Tower que el Sr. Palmer había hablado con una doctora ese día pero que la doctora les había indicado que ella no estaba segura si había una obligación de informarlo al ‘C.A.S.’, en este caso (probablemente porque la perjudicada ya no era una menor).

 

[74] Unos días después el Sr. Cairns y el Sr. Didur hablaron nuevamente por teléfono. El Sr. Cairns testificó que el Sr. Didur le dijo que se asegurara que se había hecho un informe ante la Sociedad de Bienestar de Niños, siendo que no estaba claro si la doctora de los Palmers lo informaría. El Sr. Cairns llamó al Sr. Palmer y le dijo que él personalmente debería informarlo al C.A.S. El Sr. Palmer les informó a los ancianos que él había tomado con su esposa y sus dos niños más jóvenes a la Sociedad de Bienestar de Niños y les había informado el asunto a ellos. El Sr. Brown testificó, y yo lo acepto, que él personalmente llamó inmediatamente después a la oficina del C.A.S., para confirmar que el informe había sido hecho. La deman dan te reconoce que el Sr. Palmer informó los hechos a la Sociedad de Bienestar de Niños.

 

[75] Encuentro que el Sr. Cairns, el Sr. Brown, y el Sr. Didur estaban conscientes del requisito de informarlo y plenamente tuvieron las intenciones de cumplir con esto. No necesito comentar si ellos hicieron la decisión correcta al permitir que el Sr. Palmer se fuera de vacaciones con su familia antes de que se hiciera algún informe, tampoco si fue apropiado que el informe inicial fuera hecho por el Sr. Palmer en lugar de los ancianos. No hay necesidad alguna de resolver estos puntos para decidir este caso. Sin embargo, está claro que no hubo planes para encubrir este abuso de las au tori dades. Al contrario, todos los ancianos involucrados fueron consistentes en su resolución de asegurarse que la Sociedad del Bienestar de Niños estuviera consciente de estas alegaciones. En adición, fue debido a los ancianos que el C.A.S., fue notificado sobre los hechos. Basado en esto solamente, es improbable que los ancianos le dijeran a la señorita Bóer el 29 de diciembre de 1989, que ella no debería decirle nada a las au tori dades porque su padre pudiera ir a la cárcel y su madre terminara destituida.

 

[76] En adición a la improbabilidad de la evidencia de la señora Bóer sobre este tema y la documentación que corrobora la versión de los demandados, he tomado en cuenta mis resultados acerca de la credibilidad de los Sres. Cairns y Brown. Creo que ambos estaban diciendo la verdad lo mejor que podían recordarla. El Sr. Cairns, en particular, me pareció ser un testigo innegablemente honrado. Él tuvo el cuidado de no exagerar. Él incluso tuvo cuidado de asegurarse que él estaba testificando acerca de lo que realmente él podía recordar, opuesto a lo que él había oído antes en la corte durante el juicio y había aceptado para ser verdad. Estoy confiado que él no le mintió a la corte. También estoy confiado que él simplemente no puede estar equivocado acerca de sí específicamente él le dijo a la señora Bóer que esto no debería informarse.

 

[77] Prosigue que estoy aceptando la evidencia del Sr. Cairns sobre este punto en preferencia a la de la señora Bóer. Deseo enfatizar que esto no significa que yo encontré que la señora Bóer fuera una testigo menos honesta. Este absolutamente no es el caso. Yo no cuestiono su honestidad e integridad. Lo que cuestiono es su habilidad para recordar con exactitud y específicamente quién dijo qué en la reunión hacen trece años--una reunión qué, por su propia narración, fue una muy emocional y traumática para ella. Yo no dudo que con posterioridad a la reunión y quizás incluso antes o durante la reunión hubo presión sobre la señora Bóer para poner los intereses de su madre y otros miembros familiares por encima del abuso por su padre. Yo no dudo que le pidieran qué considerara lo que le pasaría a la familia si su padre fuera encarcelado y su madre destituida. Su propia evidencia, que se corrobora en cierta magnitud por las notas de otros a alrededor de ese tiempo, es que sus padres estaban enfadados con ella por haber traído este asunto nuevamente a colación. Si hubo presión sobre la señora Bóer para “enterrar” el problema y evitar informar a las au tori dades, lo más probablemente vino de su madre. Dado a la devoción de la señora Palmer a su religión, es muy posible que ella lanzara esto como un deber religioso y que a través del transcurso de los años Vicky Bóer llegara a creer que esto emanó de los ancianos. No obstante, su recolección está equivocada. Encuentro como hecho que hubo tal sugerencia del Sr. Brown o el Sr. Cairns que el asunto debería encubrirse o que no debería informarse a las au tori dades.

 

[78] No considero necesario en este punto tratar extensamente con la evidencia de Frank Mott-Trille. Él no tuvo conocimiento de primera mano de las comunicaciones entre las oficinas de la sede en la Watch Tower y los ancianos que estuvieron directamente involucrados tratando con el asunto. Concluyo que su cólera estaba dirigida más hacia cómo se manejó el problema desde el punto de vista religioso, y si las decisiones apropiadas por la cual se rige la congregación se siguieron y si las sanciones apropiadas se impusieron contra Gower Palmer. Si su preocupación fuera verdadera que hubo un encubrimiento ó que se falló al no informarse a las au tori dades de bienestar de niño, él obviamente tenía el remedio. Él fue el primer anciano de la congregación de Shelburne en darse cuenta del abuso y como resultado del informe por la señorita Bóer directamente hacia él a mediado de diciembre. Sin embargo, él no tomó ningún paso para llevar el asunto a la atención de las au tori dades en ese momento.

 

(iv) Instrucciones para no Buscar Tratamiento

 

[79] La señora Bóer testificó en el juicio que fue aconsejada específicamente por los ancianos en la reunión del 29 de diciembre de 1989 que ella no debería ver un psiquiatra o debería buscar ayuda médica. Ella estuvo muy firme que estas instrucciones vinieron de los ancianos. Ella dijo que creyó que necesitaba consejería y la única razón por la cual ella no buscó ayuda fue porque le instruyeron que no la buscara.

[80] Brian Cairns testificó en el juicio que él nunca instruyó a la señora Bóer para que no buscara ayuda médica. Al contrario él sugirió que sería una buena idea. El Sr. Brown apoyó la evidencia del Sr. Cairns. Él testificó que a la señorita Bóer le fue dicho que era cuestión de elección personal si ella buscaba ayuda psiquiátrica y nunca se le desalentó para que no lo hiciera. Yo acepto su evidencia.

[81] Estoy convencido de la honestidad del Sr. Cairns en este punto. Encuentro que su evidencia se impone, no sólo porque creo que es un testigo veraz sino porque también él proporcionó información personal sobre sus propias circunstancias y aquéllas de su familia que me convence que él nunca habría aconsejado a una joven en la posición de la deman dan te a evadir la ayuda psiquiátrica. El Sr. Cairns dijo que por momentos en la reunión del 29 de diciembre, él se sintió identificado enormemente con la situación de la señorita Bóer. Él consideró lo que el Sr. Palmer hizo ser “algo horrible” y él inmediatamente pensó en sus propias dos hijas adolescentes quienes estaban cerca de la edad de la deman dan te en ese tiempo. Él también testificó que su esposa es una sobreviviente de abuso de menores, y que él está totalmente consciente de los efectos dañinos que tal abuso puede ocasionar durante muchos años. En adición, él no está en contra de la psiquiatría. Él reveló que padece de depresión, y ha buscado tratamiento con psiquiatras en más de una ocasión.

 

[82] La evidencia del Sr. Cairns es corroborada por los documentos producidos durante el juicio, que fue escrita a principio del 1990. En la carta del Sr. Cairos fechada 21 de enero de 1990 donde él informó a la Watch Tower:

La hija estaba bastante angustiada mientras intentaba decirnos sobre esto. Ella expresó que se sentía emocionalmente mucho mejor ahora que nosotros la habíamos escuchado. Los ancianos le dieron estímulo y le sugirieron que además de conseguir refrigerio espiritual ella podría necesitar obtener ayuda médica si ella sintiera que fuera necesario. Ésa sería su decisión y nosotros no la empujaríamos a eso.

[83] Es improbable que la deman dan te no visitara un psiquiatra debido a algo que le fuera dicho por los demandados. Frank Mott-Trille le había sacado una cita a la señora Bóer con el Dr. Kaplan. Él dijo que esto habría sido dentro de los días cuando él se encontró con la señora Bóer en el 1989 a mediados de diciembre. Esto tiene sentido, que habría sido poco después de esa fecha siendo que el Sr. Mott-Trille y su hijo pensaban que la señora Bóer podía tener tendencias suicidas. Es improbable que ellos se tardasen varias semanas. La reunión con los ancianos fue el 29 de diciembre de 1990. Es muy probable que para entonces la señora Bóer ya había faltado a la cita con el Dr. Kaplan antes de los ancianos en Shelburne involucrarse. Así parecería que ella ya estaba renuente a hablar con un psiquiatra antes de que ella se encontrara con los ancianos. Según el Dr. Awad, el psiquiatra que fue llamado como testigo perito en el juicio por la deman dan te, esto no es raro. Él testificó que el 50 por ciento de los adolescentes no asisten a su primera cita y que por su experiencia no es raro probar cinco veces antes de tener éxito con el paciente para que tenga su primera consulta.

[84] En la carta fechada 29 de enero de 1990 donde el Sr. Cairns le pidió instrucciones a la Watch Tower sobre varias preguntas que incluyen si era necesario que los ancianos le pidieran a “ambas partes” que recibieran ayuda psiquiátrica. La Watch Tower respondió que con posterioridad al manejo de un caso, el acusador y el acusado podrían necesitar ayuda médica o psicológica para recuperase mental y emocionalmente y que esto debería recomendarse. La carta entonces indica que los ancianos pueden “solo recomendar” y que el tipo y magnitud de ayuda profesional a buscar es cuestión de una decisión personal.

 

[85] A minutos de reunirse en el comité judicial datado el 31 de enero de 1990, los ancianos anotaron su entendimiento que la deman dan te iría a un psiquiatra bajo la persuasión de Frank Mott-Trille. Fue el aparente entendimiento de los otros ancianos que la señorita Bóer estaría buscando ayuda psiquiátrica como le fue recomendado por el Sr. Mott-Trille. La Sociedad de Bienestar de Niños estuvo bajo la misma impresión.

[86] Encuentro que los demandados no le impidieron a la señora Bóer conseguir consejería psicológica, sino que ellos se la recomendaron. Ella recibió el mismo estímulo de Mr Mott-Trille. Ella eligió, como es su derecho, no asistir a la consulta. Fue años después que ella decidió buscar finalmente el tratamiento e inicialmente eso fue para problemas, que ella de inmediato no los conectó con el abuso sexual. El retraso obteniendo el tratamiento de ninguna manera es atribuible a los demandados.

[87] Nuevamente me apresuro a agregar que mis hallazgos en este asunto, aunque están completamente en discrepancia con la evidencia en el juicio de la señora Bóer, esto no significa que yo pienso que ella ha sido falsa. Yo acepto que ella honestamente cree que le dijeron que no buscara tratamiento. Sin embargo, ella estaba bajo una tensión enorme en ese momento y sujeta igualmente a una horrible presión en su hogar y en su comunidad religiosa por los meses que siguieron después de esto. Esto le ha afectado su habilidad para recordar los detalles de lo que se dijo en esas reuniones con los ancianos. Muy bien podría ser el caso que ella no pudiera enfrentarse a hablar con otra persona sobre el abuso en ese momento, o incluso que ella fuera persuadida que no era el curso apropiado de acción por razones religiosas. Después de los hechos ella ha tenido un recuerdo errado sobre la incomodidad de ver a un doctor como haber sido una directriz de los ancianos. Sin embargo, estoy satisfecho por la evidencia que ella está equivocada. Los ancianos nunca intentaron persuadirla para que evitara buscar ayuda médica.  

(v) Reunión del 29 de diciembre de 1989

 

[83] Fue Gower Palmer quien dispuso la reunión del 29 de diciembre de 1989. Le fue dicho por su esposa y por Sheldon Longworth que él necesitaba informarle a los ancianos de Shelburne sobre el abuso de su hija Vicky. El Sr. Palmer telefoneó a Steve Brown y le pidió que viniera a su casa para hablar sobre un problema familiar importante. El Sr. Brown no sabía la naturaleza del problema. El Sr. Brown le pidió al Sr. Cairns que viniera con él ya que era el anciano presidente (superintendente presidiendo) de la congregación de Shelburne. Ni el Sr. Brown ni el Sr. Cairns supieron de qué se trataba la reunión hasta después que llegaron y oyeron la explicación del Sr. Palmer. La señora Bóer testificó que ella recibió una llamada de su padre indicándole el tiempo de la reunión, y ella sentía que tenía que asistir debido a las conversaciones anteriores que tuvo con el Sr. Longworth

 

[89] Todas las partes estuvieron de acuerdo que la reunión tuvo lugar en la cocina de los Palmer, que el Sr. Palmer, la Sra. Palmer, el Sr. Cairns, el Sr. Brown y la deman dan te estuvieron todos presentes. Las partes esencialmente estuvieron de acuerdo cómo empezó la reunión. Ellos iniciaron con una oración luego el Sr. Palmer dijo que él tenía algo que necesitaba decir. Él reveló algunas de las cosas que le había hecho a su hija Vicky varios años antes cuando ella era todavía una niña.

 

[90] Hay algunas divergencias entre la evidencia de Vicky Bóer y la evidencia de los Sres. Cairns y Brown acerca de cómo la reunión procedió de allí en adelante. Ya he decidido que no acepto la evidencia de la señora Bóer en cuanto a que los ancianos le dijeron no buscara ayuda médica y no informar el abuso a las au tori dades. Éstos eran puntos importantes que ella estaba segura en su propia mente. Sus recuerdos sobre esto fueron inexactos. Por consiguiente, estoy muy renuente a confiar en su evidencia así como en otros detalles de la reunión dónde su evidencia está en conflicto con la de los Sres. Cairns y Brown.

[91] Aunque la Sra. Bóer haya percibido la reunión como una confrontación y aunque estoy seguro que ella lo sentía así, encuentro que realmente no procedió así. El Sr. Palmer inició confesando alguna de las cosas que él había hecho. Acepto la descripción de los ancianos de la manera como el Sr. Palmer se condujo, que él estaba abiertamente angustiado, tartamudo, lloroso, y avergonzado. Como ellos, quedé sobresaltado por la similitud de sus descripciones y la evidencia dada por el Scott Bóer de cómo el Sr. Palmer se veía en otra ocasión cuando él discutió esto con él. También acepto la descripción de los ancianos sobre Vicky Bóer como estando muy angustiada y llorosa pero no obstante capaz de narrar lo que sucedió. En ocasiones, ella agregaba a o corregía detalles de lo que narraba el Sr. Palmer. Los ancianos le hicieron preguntas para poder determinar la magnitud y naturaleza del abuso. La señora Bóer admitió bajo contra interroga tori o que ella no se quejó ante los Sres. Cairns y Brown que ella no quería estar allí y nunca les pidió ni intentó retirarse.

 

[92] Es difícil percibir qué los Sres. Cairns y Brown pudieron haber hecho algo diferente. Ellos fueron cordiales con la deman dan te. Ella entendió que ellos le creyeron su his tori a. Ellos sabían que había sido la señora Bóer quien había iniciado el proceso. Ellos no jugaron ningún papel causándole que ella estuviera allí y estaban inadvertidos de cualquier ambivalencia de su parte. Ellos no tenían razón alguna para creer que ella se sentía que estaba bajo algún remordimiento por estar allí, ni estaban conscientes que ésta sesión tenía algo que ver con Mateo 18. Fue razonable, y de hecho apropiado por las circunstancias, que ellos se aseguraran que la voz de la deman dan te fuera escuchada, y ellos no dependieron solamente en la versión del Sr. Palmer sobre estos eventos.

[93] Con esto digo, que acepto la evidencia de la señora Bóer de que esto fue una experiencia traumática para ella. Ella era joven y vulnerable y no había tratado todavía con ninguno de los problemas complejos que se levantan sobre las víctimas de abuso sexual de menores. En adición, debido al ambiente religioso resguardado en que ella había sido criada ella no sentía que tenía opción alguna a seguir sino el proceso dirigido por los ancianos de los Testigos de Jehová con quienes ella había hablado en Toronto. Ese proceso fue psicológicamente dañino para ella, una magnitud que yo trataré después con estas razones. Aunque a los Sres. Cairns y Brown no pueden culpársele en lo que se refriere a esto, el hecho es que la señora Bóer participó en todo este proceso debido a las directrices que ella recibió del Sr. Longworth y de la Watch Tower, y como resultado ella sufrió daños.

 

(vi) Reunión del 31 de enero de 1990

 

[94] Está claro que la reunión del 31 de enero de 1990 se trataba de un comité judicial para determinar las sanciones apropiadas a ser impuestas sobre el Sr. Palmer como resultado de su pecado, el ataque sexual contra su hija.

[95] Después de la reunión del 29 de diciembre de 1989 los Sres. Cairns y Brown estuvieron satisfechos que no se necesitaba hacer nada más. Ellos le recomendaron a toda la familia que obtuvieran asistencia médica. Ellos no creyeron que los otros dos niños más jóvenes estuvieran en algún peligro no obstante se aseguraron que las au tori dades apropiadas fueran notificadas. Desde una perspectiva espiritual ellos consideraron que el Sr. Palmer estaba genuinamente arrepentido y había expiado sus pecados siendo más activo en su religión. Ellos también creyeron que él nunca repitió este pecado y que se había convertido en una persona cambiada. Por consiguiente, ellos decidieron no hacer nada más. Sin embargo, Frank Mott-Trill asumió la posición de que el asunto no se había tratado apropiadamente, que el pecado era uno serio y requería sanciones más serias y que un pleno comité judicial de tres ancianos se requería para tomar una decisión. Él levantó el tema en una reunión de ancianos celebrada en el mes de enero. Fue directamente debido a su intervención que tuvo lugar el 31 de enero de 1990 una reunión con la familia de los Palmer.

[96] El Sr. Cairns y el Sr. Brown finalmente estuvieron de acuerdo con el argumento del Sr. Mott-Trilles que un pleno comité judicial era lo apropiado. Ellos le pidieron al Sr. Mott-Trille que fuera el tercer miembro del panel pero él rechazó bajo la base que sería un conflicto. Él asumió la posición que ellos también entrarían en un conflicto, pero la oficina de la sede de la Watchtower no estuvo de acuerdo. Siendo que ningún otro anciano local estuvo de acuerdo en servir en el comité el Sr. Cairns le pidió a Dave Walker, un anciano de una de las congregaciones cercana, que participara. Durante el juicio hubo mucha evidencia acerca de si el comité fue constituido apropiadamente. No necesito decidir sobre ese punto para tratar con la demanda de la deman dan te en esta acción y por lo tanto no lo haré.

 

[97] La señora Bóer testificó que la reunión del comité judicial transcurrió exactamente igual a la del 29 de diciembre, con todos los participantes en la cocina al mismo tiempo, y que a ella se le requirió que narrara su his tori a delante de su padre. Ella dijo que fue una de mucha confrontación, aun peor que la primera reunión y que a ella le dio un ataque de pánico durante la sesión. Sin embargo, los tres ancianos que testificaron en el juicio dijeron que ellos les hablaron separadamente a cada uno, a Gower Palmer, Mary Palmer y su hija Vicky. Habiendo obtenido una confesión del Sr. Palmer ellos le dijeron a Vicky lo que él había dicho y le pidieron sus comentarios. Los ancianos testificaron que no hubo ninguna confrontación entre la deman dan te y su padre. Ella corrigió algunas de las cosas que él dijo qué ella sentía se había minimizado sobre lo que aconteció. La evidencia del Sr. Cairns que acepto, fue que se escogió deliberadamente este formato para hacerlo más fácil para la deman dan te. Los ancianos dijeron que la deman dan te estaba angustiada y llorando pero fue capaz de recobrar su compostura. Ellos comprendieron que esto era difícil para ella pero ella nunca objetó por estar allí ni contra el proceso. Después de hablar separadamente con los tres miembros de la familia, los ancianos se reunieron nuevamente con el Sr. Palmer para discutir con él las sanciones a serle impuestas. Ellos luego se reunieron brevemente con los tres miembros de la familia para animarles sobre su progresión espiritual y acabaron la reunión con una oración.

 

[98] En mi opinión la señora Bóer está bastante confusa en cuanto a esta última reunión. Ya he advertido anteriormente que sus recuerdos de los detalles en estas reuniones no son totalmente fiables. La evidencia proporcionada por los tres ancianos en el juicio es consistente con los minutos de la reunión que ellos prepararon inmediatamente después. La señora Bóer no tomó ninguna nota en ese momento. Está claro que ella hizo lo mejor que pudo para reconstruir los eventos de 1989 y 1990 después de muchos años. He notado que su intento anterior de formar una cronología contenía errores obvios y fueron inconsistentes con mucha de la evidencia presentada en el juicio. Donde en su evidencia hay conflictos con las del Sr. Cairns acerca de lo que pasó en el comité judicial celebrado el 31 de enero, yo acepto la evidencia de él.

 

(vii) Conclusiones de los Enfoques claves

 

[99] Esbocé en el párrafo [46] cinco cuestiones cruciales de los hechos que necesitaban ser resueltos. He concluido como sigue:

(a) Qué Sheldon Longworth le instruyó a la deman dan te que se requería que confrontara a su padre en cumplimiento con Mateo 18:15 - 18. Inicialmente fue instruida a que le dijera a su padre que le comunicara su pecado a los ancianos en Shelburne. La deman dan te realmente no hizo esto. En cambio con la aquiescencia del Sr. Longworth, ella le pidió a su madre que le dijera a su padre que informara el asunto a los ancianos de Shelburne.

(b) Qué la reunión del 29 de diciembre de 1989 fue dispuesta por el Sr. Palmer y fue él quién invitó a la deman dan te a asistir. El Sr. Cairns y el Sr. Brown no sabían de qué se trataba la reunión y no tuvieron que ver en ninguna parte compeliendo la deman dan te a que asistiera. El proceso que llevó a que la deman dan te asistiera a la reunión del 29 de diciembre de 1987 se dispuso como resultado del mandato dado por Sheldon Longworth y la Watch Tower aplicando a Mateo 18. De no ser por esta ordenanza, la señorita Bóer no hubiese asistido. La reunión fue una dañina psicológicamente para ella.

(c) Qué los demandados no le instruyeron a la deman dan te que no buscar ayuda médica. Ella escogió no buscar ayuda profesional en contra del consejo de los ancianos y el Sr. Mott-Trille.

(d) Qué los demandados no le instruyeron a la deman dan te que el abuso de su padre no debería ser informado. Al contrario, los demandados dirigieron al Sr. Palmer que el mismo lo informarse al C.A.S., y luego le dieron seguimiento directamente para asegurarse que él lo había hecho.

(e) Qué la reunión del 31 de enero de 1990 se trataba de un Comité Judicial nombrado para decidir las sanciones apropiada a ser impuestas sobre el Sr. Palmer como resultado de su pecado. No fue una aplicación de Mateo 18. No hubo ningún enfrentamiento entre la deman dan te y su padre.

 

H. Negación a Notificar y Prohibir el Tratamiento Médico

 

[100] La solicitud de la deman dan te incluye dos bases de gravamen contra los demandados, que no son viables basados en mis hallazgos.

[101] La deman dan te alegó que los demandados le aconsejaron que no buscara tratamiento médico con un psiquiatra. No necesito decidir sobre ningún argumento legal para tratar con este aspecto de su demanda. He encontrado en los hechos que ninguno de los demandados le dio tal consejo.

[102] La deman dan te también alegó que ella sostuvo daños como resultado del fracaso de los demandados al no notificar el abuso de su padre a las au tori dades apropiadas como se requiere por ley. Ya he señalado anteriormente que no es necesario para mí decidir sobre la magnitud precisa del requisito de informar para decidir este caso. De igual forma no es necesario para mí decidir si, como cuestión de ley, un retraso informando bajo la legislación pertinente puede apoyar una causa de acción por negligencia o por la desavenencia del deber fiduciario. Yo, por consiguiente, no lo haré.

[103] Los demandados Brian Cairns y Steve Brown conocieron primero del abuso el 29 de diciembre de 1989. El abuso se informó a la Sociedad de Bienestar de Niños ubicada en Orangeville (oficina con au tori dad que se extiende a Shelblurne) en febrero del 1990. Parece ser que los representantes del C.A.S., entrevistaron a la hermana más joven de la deman dan te (quién todavía era menor) para asegurarse que ella no había sido una víctima y no estuviese en algún peligro. Las au tori dades estuvieron satisfechas que no había necesidad de dar pasos adicionales. Ellos ni siquiera hablaron con la deman dan te. Por lo tanto, no pudo haber ningún daño y perjuicios contra la deman dan te como resultado del retraso al reportarse entre el 29 de diciembre de 1989, y el 5 de febrero de 1990.

[104] El abogado de la parte deman dan te argumenta que los ancianos de Toronto tenían el deber de reportalo, y que si ellos hubieran ejercido ese deber de reportarlo a las au tori dades del C.A.S., en Toronto ellos habrían intervenido antes de la reunión celebrada el 29 de diciembre de 1989, y la deman dan te se habría evitado el trauma de los dos enfrentamientos con su padre. No hay ningún fundamento para ese argumento. No hay razón alguna para creer que la oficina del C.A.S., en de Toronto habría tomado algún paso en absoluto siendo que el alegado abusador vivía fuera del área de Toronto como había sucedido con cualquiera que hubiese estado vulnerable ante el abuso de él. La señora Bóer para ese entonces ya era una adulta y estaba fuera de la jurisdicción de la Sociedad de Bienestar de Niños. Aun si la oficina de Toronto hubiese decidido intervenir, no hay razón alguna para creer que ellos habrían manejado la situación de forma diferente a como lo hubiese hecho la oficina de Orangeville. No hay ninguna evidencia en particular, para establecer que un informe al C.A.S. de Toronto habría tenido algún impacto de cómo la deman dan te fue tratada por los ancianos. Por ende, aun cuando hubiese algún gravamen por el retraso en reportarlo, no hay ningún eslabón causal entre esa conducta y cualquier daño sufrido por la deman dan te.

 

I. Desavenencia del Deber Fiduciario

 

[105] La deman dan te reclama daños y perjuicios por desavenencia del deber fiduciario basado en la forma como los demandados trataron con ella después de que ella sacó al descubierto el abuso de su padre. Su enfoque principal es sobre las reuniones de “enfrentamiento” con su padre donde ella alega sólo asistió porque se le requirió a por los ancianos. Ella sostiene que forzarla a asistir a estas reuniones fue dañino para ella e inconsistente con el deber fiduciario de los demandados para actuar en los mejores intereses. Asimismo hubo atención considerable en el juicio a las consecuencias dentro de la comunidad de los Testigo de Jehová cuando circularon los rumores sobre las alegaciones de la deman dan te sobre el abuso. La deman dan te cree que la medida del castigo relativamente insignificante sobre su padre llevó a la comunidad a creer que ella había hecho falsas alegaciones sobre él. Ella también cree que de algún modo los miembros de la comunidad la culparon por las disputas internas entre los ancianos de la congregación. Como resultado de todo esto, ella sintió que fue rehuida dentro de la comunidad que también fue psicológicamente dañino. Aunque no está completamente claro para mí si esto es una aseveración como base para la resarcirse por daños y perjuicios debido a la desavenencia del deber del fiduciario, por causa de la integridad trataré con esto como si lo fuera.

[106] Justipreciando una solicitud sobre desavenencia del deber fiduciario, el punto de partida típico es una consideración sobre la naturaleza de la relación entre las partes para determinar si se sostiene un deber fiduciario. Al concluir la posición de los demandados en relación con el deber fiduciario, uno consideraría la naturaleza y la magnitud de ese deber, y sólo entonces, si ha ocurrido una desavenencia. En el caso ante mí, intento tomarlo desde otra dirección. Primero considero la siguiente pregunta: ¿asumiendo que hay un deber fiduciario, puede esa conducta por cualquiera de los demandados ser caracterizada propiamente como una desavenencia del deber fiduciario? Desde mi punto de vista, no lo puede. Esta conclusión es fatal para la acción de causa. Por consiguiente no es necesario para mí decidir si hubo una responsabilidad fiduciaria entre los demandados y la deman dan te, o resolver la pregunta más compleja sobre la naturaleza y magnitud de tal responsabilidad en circunstancias como éstas dónde allí pueden existir temas que difieren en cuanto a la libertad religiosa. La resolución de esos temas es mejor dejárselas a una situación dónde lo requiera la disposición del caso.

 

[107] El concepto del deber fiduciario se une indisolublemente a los principios de la confianza, lealtad, y buena fe. En los Deberes Fiduciarios en Canadá , en la hoja suelta, (Toronto, Thomson Canadá Ltd, 2000), Mark Ellis, en la Pág. 1-1, buscando definir “fiduciario”, cita las siguientes palabras del caso Southin, J.A. en Jostens Canadá Ltd. contra el Estudio de Gibsons Ltd , (1997) 99 B.C.A.C. 35, 162, W.A.C. 35,42, B.C.L.R. (3 ro .) 149, (1998) 5 W.R.R. 403 (B.C.C.A. )en el párrafo 19:

La propia palabra (fiduciario) el nombre “fiducia” es del latín en su origen, significa “confianza” se relaciona al nombre “ fidelitas ” que nosotros derivamos la palabra “fidelidad” a través de, si no un descenso común, entonces la asociación con la palabra “ fides ” (fe) qué trae la frase “ bona fide ”, y qué está estrechamente eslabonada a la palabra “ fidere ” (confiar) qué nos remite a “ fiducia ”.

 

[108] Así como algún elemento de confianza debe estar presente antes de que pueda decirse que una relación es fiduciaria, también debe haber alguna forma de traición antes de que pueda haber una desavenencia en el deber fiduciario. Eso no significa que malicia o mala fe debe mostrarse para establecer una desavenencia del deber fiduciario, tampoco es necesario en cada caso mostrar un beneficio personal del fiduciario para encontrarlo responsable. Sin embargo, la simple negligencia de un fiduciario llevando a cabo su o sus deberes no serán suficientes para constituir una desavenencia del deber fiduciario.

 

[109] Este principio se desarrolla bien en los casos que involucran la relación entre abogado-y-cliente. Se ha reconocido por mucho tiempo que un abogado le debe a su o sus clientes un deber fiduciario. Sin embargo, no todos los actos que le causan daños al cliente por un abogado pueden caracterizarse propiamente como una desavenencia del deber fiduciario. En el caso Fasken Campbell Godfrey contra Seven-Up Canada Inc . (1997) 142 D.L.R. (4 to ) 456 (Ont. Gen. Div.) affidávit (2000) 182 D.L.R. (4 to ) 315 (Ont. C.A.), la aplicación de anulación para una apelación fue denegada. (2000) S.C.C.A. Núm. 143 el juez presidiendo el juicio encontró en la página 483 que fallar al no advertirle a un cliente sobre una transacción era meramente negligencia, no una desavenencia del deber fiduciario. Con un resultado similar la Corte de Apelaciones de Ontario en la decisión en el caso Canadá Trustco Mortgage Company contra Bartlett y Richardes (1996) 28 O.R. (3ro) 768 (C.A. ) en el cual Weiler J.A. declaró en la Pág. 774:

 

Aunque la relación profesional entre abogado y cliente es de naturaleza fiduciaria, muchas de las tareas emprendidas por un abogado para su cliente pueden no involucrar una cuestión de confianza y por consiguiente no acarrean una obligación fiduciaria.

[110] En el caso Girardet contra Crease y Co (1987) 11 B.C.L.R. (2do) 361 (B.C.S.C.) Southin J. sostuvo: 

 

“Fiduciario” viene del latín “fiducia” que significa “confianza”. Así el adjetivo, “fiduciario”, significa un, o pertenece a fideicomisario o un fideicomiso. Un abogado puede cometer una desavenencia sobre el deber especializado de un fideicomisario, por ejemplo, robándole el dinero a su cliente, entrando en un contrato con un cliente sin asesorarle completamente de todo, enviándole una factura reclamando desembolsos que nunca se hicieron y así por el estilo eso está claro. Pero decir que por ser descuidado dan do asesoramiento adecuado es una desavenencia, es una perversión de las palabras . Las obligaciones y destrezas del abogado para defender son los mismos compromisos que cualquier otra persona emprende bajo un salario para llevar a cabo una tarea. Uno no afirmaría que un ingeniero o un médico que le ha dado mal asesoramiento a uno y que por su culpa se sufrieron daños y perjuicios comunes que él es culpable de una desavenencia del deber fiduciario. ¿Por qué entonces debe decirse esto de un abogado? Traigo este punto a colación porque una alegación de desavenencia del deber fiduciario conlleva en sí la hediondez de la deshonestidad--sino es engaño entonces es fraude constructivo . (Énfasis agregado.)

 

Aunque esta citación es de una decisión judicial en un juicio en Colombia Británica, creo que con precisión refleja la ley en Ontario . Noto que las declaraciones judiciales de la ley en el caso de Southin fueron específicamente aprobadas por la Corte Suprema de Canadá en el caso de Las Minerals contra International Corona Resources Ltd [1989] 2 S.C.R. 574 La opinión fue en su mayoría en la decisión judicial en ambos casos, en la LaForest en el párrafo. 147 y en el juicio de Sopinka un disentimiento parcial en el párrafo 31 así como por la Corte de Apelaciones de Ontario en el caso Canadá Trustco Mortgage Co. contra Bartlet , supra en la Pág. 774.

 

[111] Han habido otras decisiones de las cortes de Colombia Británica que han aplicado principios similares por ejemplo el caso W.R.B. contra Plint [2001] B.C.J. Núm. 1446 (S.C.) caso J.H. contra Colombia Británica [1998] B.J.C. Núm. 2926 (S.C.) y caso C.A. contra Chritchly [1998] B.C.J. Núm. 2587 (C.A.) En el caso de C.A. contra Chritchly el gobierno de Colombia Británica había acordado con el demandado Critchley operar con un hogar de un grupo clandestino para jóvenes con problemas, incluyendo a los deman dan tes. Critchley abusó física y sexualmente repetidas veces de los deman dan tes que les habían sido confiados a su cuidado. La corte de apelaciones sostuvo las decisiones del juez en el juicio que el gobierno fue indirectamente responsable por los agravios causados por Critchley. Sin embargo, la corte de apelación reformó la decisión encontrada por el juez que el gobierno en sí fue para los deman dan tes una desavenencia del deber fiduciario. McEachern C.J.B. C., escribiendo sobre las decisiones principales revisadas por la Corte Suprema de jurisprudencia de Canadá sobre la desavenencia del deber fiduciario y concluyó que tal hallazgo no debe hacerse “sin mal personal más allá del posible descuido o negligencia” vea párrafos 74-84. Él sostuvo entonces, en el párrafo 85:

 

Aplicando este acercamiento, concluyo que sería un acercamiento de principios para confiar una recuperación basada en los deberes fiduciario en casos del tipo dónde, en adición a los otros requisitos tal como la vulnerabilidad y el ejercicio de discreción, el demandado personalmente se aprovecha de una relación de amistad o confianza debido a su o sus ventajas personales directa o indirectamente. Esto excluye el alcance del deber fiduciario en muchos casos que pueden resolverse sobre una ofensa o un análisis del contrato, tiene la ventaja de una mayor certeza, y también protege a personas honradas que hacen lo mejor que pueden en circunstancias difíciles donde el estigma y el bochorno han sido causados por la deslealtad o deshonestidad . (Énfasis agregado.)

 

[112] Estoy de acuerdo con la mayoría de lo que el Director de Justicia McEachem dijo sobre este tema en el caso de Critchley , aunque yo no llegaría a decir que se requiere un beneficio personal directo o indirecto del fiduciario para constituir una desavenencia del deber fiduciario. La inmensa mayoría de los casos en que una desavenencia del deber fiduciario se establece involucra algún beneficio para el fiduciario, así como típicamente involucra un detrimento contra la persona a quién ése deber se le debe. Sin embargo, bajo mi punto de vista, ninguno es un requisito absoluto para establecer una desavenencia del deber fiduciario. Lo que se requiere es una conducta por el fiduciario que de alguna manera traicione la relación de confianza. La negligencia llevando a cabo las obligaciones del fiduciario, mientras estén sujetas a restaurarse hasta cierto punto a través de enmiendas al contrato, no deben caracterizarse como una desavenencia del deber fiduciario sin algún elemento de traición o mala fe de parte del fiduciario. Por ejemplo, supongamos que un fideicomisario está encargado de administrar un fondo de beneficios para varios beneficiarios y distribuye estos fondos desigualmente. Si el fideicomisario hace esto deliberadamente, pensando favorecer a un beneficiario por encima de los demás debido a un favoritismo hacia él, o por animosidad hacia los demás, eso sería una desavenencia del deber fiduciario, no importando si hubo o no algún beneficio directo o indirecto para el fideicomisario. No obstante, si la distribución desigual fue debido a un error aritmético, esto simplemente sería negligencia, no una desavenencia del deber fiduciario.

 

[113] Aplicando estos principios en el caso ante mí, no encuentro que hubo alguna desavenencia del deber fiduciario de parte de cualquiera de los demandados. Asumiendo (sin decidir aun) la existencia de una relación fiduciaria, y asumiendo que hubo daños a la deman dan te por asistir a ambas reuniones con su padre y el trato por los miembros de la congregación después de esto, no hubo ningún elemento de traición o de mala fe de parte de cualquiera de los demandados de forma que los haría responsable de una desavenencia del deber fiduciario.

[114] Trataré primero con la primera reunión del 29 de diciembre de 1989. La posición de la deman dan te es que ella sólo asistió a esa reunión porque Sheldon Longworth le indicó que era un requisito hacerlo como parte de la aplicación de Mateo 18. Aunque el Sr. Longworth no se califica entre los demandados, la deman dan te argumenta que los demandados la Watch Tower y/o John Didur son responsables por la conducta del Sr. Longworth. Encuentro como hecho que el Sr. Longworth le dijo a la deman dan te que a ella se le requería que aplicara a Mateo 18 en esta situación. También he encontrado que los consejos del Sr. Longworth concerniente a esto parecen estar en contra de la posición oficial de la organización, que Mateo 18 no tiene ninguna aplicación en este tipo de pecado. Sin embargo el Sr. Longworth fue amable con la deman dan te y él no actuó velando por sus propios intereses. Él le transmitió a ella lo que él creía que honestamente se requería por las Escritura y por la fe de los Testigos de Jehová. Ésa fue la magnitud de su envolvimiento. Igualmente no hay evidencia que las personas en las oficinas principales aconsejando al Sr. Longworth actuaron de forma que no fuera con las mejores intenciones. Encuentro como hecho que no hubo ningún elemento de una desavenencia a la confianza o de mala fe de parte de ellos. En mi opinión aun cuando el consejo dado a la señora Bóer que le causó asistir a la reunión del 29 de diciembre de 1989 fuera inexacta o negligentemente dada, no puede caracterizarse como una desavenencia del deber fiduciario.

 

[115] La reunión del 29 de diciembre de 1989 fue preparada por Gower Palmer. Brian Cairns y Steve Brown no supieron el 29 de diciembre de 1989 de qué se trataba la reunión hasta después que ellos llegaron. Ellos, por consiguiente, no tienen responsabilidad en lo absoluto sobre el hecho que la deman dan te asistiera. La deman dan te no les dijo a ellos que no deseaba estar allí, ni ella le pidió salirse. Ellos fueron amables con ella durante la reunión. Nada de los que ellos hicieron o dijeron en el curso de esa primera reunión podría constituirse propiamente como una desavenencia del deber fiduciario.

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