http://www.silentlambs.org/personal_experiences/TomCarruthersTalk.htm

 

Charla de Tom Carruthers

 

 

01/11/01

El hermano Carruthers estará hablándonos sobre el tema: "Mantengan Su Lealtad a Jehová"

P ienso que todos nosotros quedamos grandemente sorprendidos esta semana pasada por los reportajes de los medios de comunicación locales informando acerca de la organización de Jehová y lo más que nos entristece no es tanto cómo las personas pueden vernos como individuos, sino la desgracia terrible que estas imputaciones le traen al nombre de Jehová en sí. P ara los adoradores fieles de Jehová, nada nos hiere más que oír hablar abusivamente del nombre y la reputación de Jehová, claro mientras nosotros podemos comprender - que no hay base alguna para tal alegación que la organización de Jehová esconde o protege aquellos que molestan y abusan de los niños, es bueno para nosotros poder contestarles aquellos que pue dan preguntarnos, que sinceramente nos pregunten, sobre esto en nuestro ministerio.  

Así que, esta noche nosotros vamos a repasar algunas referencias y les animo a que las anoten y cuando lleguen a sus hogares, repásenlas como una familia.

La primera referencia es de la revista ¡Despertad!, del 8 de octubre de 1993.

En la ¡Despertad!, del 8 de octubre de 1998 – ustedes podrán recordar que toda la revista ¡Despertad!, se relacionó en, cómo podemos proteger a nuestros hijos contra el abuso y en página 5, los primeros dos párrafos dicen esto: “ Después de utilizar a niños para satisfacer la lasc ivia, después de arrebatarles su seguridad y su inocencia, los que abusan de menores todavía quieren algo más de sus víctimas: Su silencio. P ara conseguirlo, recurren a la vergüenza, el secreto y hasta el terror. Así se despoja a los niños de su mejor arma contra el abuso: la voluntad de contar lo que les sucede, de hablar y pedir la protección de un adulto. Lo trágico es que muchas veces la sociedad adulta colabora inconscientemente con los que abusan de los niños. ¿Cómo? Al negarse a abrir los ojos a este peligro, al fomentar la actitud de que debe mantenerse en secreto y al creer mitos que están muy difundidos. La ignorancia, la información errónea y el silencio protegen a los agresores, no a las víctimas.” ¿Así que, esto parece como si la congregación cristiana promoviera este silencio? No, definitivamente no.

En la página 9 de este mismo artículo, hay una sección titulada: “Si su hijo es víctima de abuso deshonesto” . Una vez más, noten estas citas: Dice: “Hay asesores legales que aconsejan que se denuncie el caso a las au tori dades lo antes posible. En algunos países tal vez la ley así lo exija. P ero en otros lugares puede que las posibilidades de que se entable una acción judicial eficaz sean mínimas... P or consiguiente, los padres deben hacer todo lo que sea razonable por proteger a sus hijos. Muchos padres responsables deciden buscar ayuda profesional para su hijo cuando este ha sido víctima de abuso deshonesto. Ahora bien, tal como se aseguraría de que un médico respetara sus convicciones religiosas en el caso de una dolencia física, asegúrese de que también lo haga el profesional al que recurra. Además, dé a su hijo continuas muestras de cariño para ayudarle a recuperar su amor propio.” Así que ciertamente la organización de Jehová quiere que los padres les enseñen a sus hijos cómo protegerse y nosotros ciertamente a través de los años hemos animado a los padres para que lo hagan.

 

Veamos unas escrituras para ver el punto de vista de Jehová en cuanto a este asunto. En el libro de Levíticos capítulo 20:3-5, dice: “ Y en cuanto a mí, fijaré mi rostro contra aquel hombre, y ciertamente lo cortaré de entre su pueblo, porque ha dado de su prole a Mólek --”

 

Ahora, aquí Jehová está hablando con los Israelitas sobre su llegada a la tierra de Canaán. Claro, estos cananeos practicaban los hábitos repugnantes. Ofreciendo a sus hijos a Mólek incluyeron sacrificio e inmoralidad contra los niños. Así que Jehová está hablando sobre lo que debe hacerse con una persona que hace esto. Él continúa: “ con el propósito de contaminar mi lugar santo, y para profanar mi santo nombre.”

 

Noten esto: “Y si la gente de la tierra deliberadamente escondiera sus ojos de aquel hombre cuando diera de su prole a Mólek, y no le dieran muerte, entonces yo, por mi parte, ciertamente fijaré mi rostro contra aquel hombre y contra su familia, y verdaderamente los cortaré de entre su pueblo a él y a todos los que tienen ayuntamiento inmoral junto con él al tener ayuntamiento inmoral con Mólek.”

 

Así que, aquí Jehová les dijo a los Israelitas: No sólo ustedes no deberían hacer esto, pero si ustedes observaran a alguien haciendo esto y ustedes no lo detienen y los trae ante los jueces de Israel, Jehová entonces tratará con esta persona, y se cortaría de entre el pueblo. Así que Jehová no quería que los Israelitas escondieran este tipo de conducta.

 

El segundo artículo, es de la revista La Atalaya, 1 de enero, 1997 páginas 26-29,

Este artículo titulado: Aborrezcamos lo que es inicuo . Ahora, primero que nada debemos entender la diferencia entre el perdón de pecados y la consecuencia de lo que nosotros sembramos. Sabemos que Jehová es un Dios perdonador de aquellos que están verdaderamente arrepentidos. Nosotros pensamos en hombres como, el Rey David , el Rey Manasés, Saulo quien se convirtió en el apóstol P ablo. Ellos cometieron pecados terribles, ¿cierto? Ellos cometieron pecados contra Jehová; ellos cometieron pecados contra sus hermanos Israelitas, contra sus prójimos, pero porque ellos se arrepintieron Jehová los perdonó, pero estos hombres tuvieron que vivir con las consecuencias de sus acciones por el resto de sus vidas. Así que en ese artículo en la página 27 comienza con el pensamiento de cómo hoy día, por ejemplo una persona puede, antes de que entrara a la verdad, vivir un estilo de vida desenfrenada moralmente y quizás contrajo el virus del SIDA. P ero él aceptó la verdad hasta el punto de dedicarse y bautizarse, y a partir de entonces ha sido un cristiano limpio espiritualmente ante Jehová pero el hecho es, que sigue estando enfermo de SIDA, y puede que con el tiempo muera de esa enfermedad. Así que tomando esto para hablar sobre cómo se afectarían aquellos que en el pasado han molestado a niños, el artículo dice: En el caso de un hombre que haya sido corruptor de menores antes de bautizarse, tal vez haya otra consecuencia. Cuando aprende la verdad, se arrepiente y se vuelve, de modo que no introduce ese horrible pecado en la congregación. Quizá después progrese bien, venza completamente sus malos impulsos y quiera ‘alcanzar’ un puesto de responsabilidad en la congregación. ¿Qué ocurre, sin embargo, si la comunidad todavía no ha olvidado la mala reputación que se ganó cuando abusó sexualmente de menores? ¿Sería “irreprensible”? ¿Tendría un ‘excelente testimonio de los de afuera y estaría libre de acusación’? El artículo nos dice: No, en absoluto. P or lo tanto, no llenaría los requisitos para tener privilegios en la congregación.

 

Si pueden, por favor vamos a 2ª Reyes 18:25, ahora es aquí donde el asirio, Rabsaqué estaba de pie debajo del muro y él estaba mofándose de los Israelitas que estaban dentro de Jerusalén. En el verso 25 Rabsaqué dice: “Ahora bien, ¿será sin au tori zación de parte de Jehová como he subido contra este lugar para arruinarlo? Jehová mismo me dijo: ‘Sube contra este país, y tienes que arruinarlo’”.


Ahora, si realmente o no Rabsaqué creía que Jehová le dijo que hiciera esto o no, él reclama estar hablando como uno de los representantes de Jehová. ¿Cuál fue la contestación de Ezequías y qué le dijo Ezequías a los Israelitas que hacer en este caso? Bien, noten el verso 36: “Y la gente se quedó callada y no le respondió palabra, pues fue el mandamiento del rey, que dijo: “No deben contestarle”.

 

Y así esto atándolo con el principio encontrado para nosotros en Mateo 17:24-26, “Después que llegaron a Capernaum, se acercaron a P edro los hombres que cobran [el impuesto de] los dos dracmas y dijeron: “¿No paga el maestro de ustedes [el impuesto de] los dos dracmas?”. Él dijo: “Sí”. Sin embargo, cuando entró en la casa, Jesús se le anticipó, diciendo: “¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes reciben los reyes de la tierra contribuciones o la capitación? ¿De sus hijos, o de los extraños?”. Cuando él dijo: “De los extraños”, Jesús le dijo: “Entonces, realmente, los hijos están libres de impuestos...”

Ustedes pueden estar preguntándose qué tiene esto que ver con lo que estamos hablando. Bien, el principio aquí es: Qué P edro habló inadecuadamente a nombre de Jesús. Él contestó algo que Jesús estaba totalmente calificado para contestar. P edro no necesitaba contestar a nombre de Jesús, ¿o lo necesitaba? El principio aquí es: nosotros necesitamos saber cuándo contestar una pregunta o una imputación y cuando está fuera del dominio de nuestra au tori dad contestar una imputación. Así que, si nuestros amigos, si nuestros parientes, nuestros compañeros de trabajo o una cabeza de familia plantea este problema y necesidades una respuesta, ciertamente nosotros debemos darles una respuesta y nosotros tenemos las referencias y podemos compartir estos puntos con ellos.

¿No obstante, y qué si nosotros somos contactados por los medios de comunicación para una entrevista, debemos por nosotros mismos dar información? No, nosotros debemos aprender de los israelitas lo que hicieron en los días de Ezequías. Ezequías les dijo que permanecieran callados y no le respondieran a los mofadores. P or consiguiente, ésa es nuestra posición. Déjenselo a los ancianos de la congregación y aquellos calificados para ocuparse de la información que se disemina a los medios de comunicación. ¿ P odemos preguntarnos cuál es el punto de vista apropiado sobre el dañino chismear y aquellos que se implican legítimamente en comentarios dañinos en la congregación? Bien, en La Atalaya del 15 de octubre de 1989 hay dos artículos de estudio que tratan con esto y presentan extensivamente cómo Jehová ve e l chisme mentiroso y difama tori o. En este artículo, se señala un buen ejemplo bíblico para nosotros buscarlo y leerlo.

 

Busquemos ahora a Gálatas 2:11-14 y éste es el relato que P ablo y Cefas tuvieron esta discor dan cia. Dice: “ Sin embargo, cuando Cefas vino a Antioquía, lo resistí cara a cara, porque se hallaba condenado. P orque, antes de la llegada de ciertos hombres desde Santiago, solía comer con gente de las naciones; pero cuando estos llegaron, se puso a retirarse y a separarse, por temor a los de la clase circuncisa. Los demás de los judíos también se unieron a él en hacer esta simulación, de modo que hasta Bernabé fue llevado con ellos en su simulación. Mas cuando yo vi que no estaban an dan do rectamente conforme a la verdad de las buenas nuevas, dije a Cefas delante de todos ellos: “Si tú, aunque eres judío, vives como las naciones, y no como los judíos, ¿cómo obligas a gente de las naciones a vivir conforme a la práctica judía?”.

 Así que, P ablo aquí censura legítimamente al apóstol P edro debido a la mala actitud y conducta del apóstol P edro. Incluso las acciones malas de P edro influyeron el mal en otros para unirse a la manera como él estaba tratando a los gentiles. P ero P ablo que estaba en una posición de au tori dad, él se ocupó legítimamente de tratar con el asunto, ¿lo hizo él? ¿Y P ablo, entonces fue por todos lados regando el chisme dañino sobre P edro, diciendo: Miren, miren lo que P edro hizo? ¿Ustedes realmente piensan que él como apóstol hizo eso? No, P ablo nunca lo hizo, ¿o él lo hizo? Él trató a P edro como un compañero cristiano. ¿Y P edro, se sintió mal porque P ablo lo aconsejó, delante de los espectadores, públicamente? No, P edro nunca dijo una palabra mala sobre P ablo. P or lo tanto, hay una lección muy importante aquí para nosotros:

En la página 12 de este artículo de La Atalaya se hace un comentario sobre esto, dice: ‘ P or eso, aunque un compañero de creencia necesite que se le corrija, eso no da excusa para chismear acerca de él. Hay muy buenas razones para evitar tal habla y resistir la tentación de esparcir dañino chisme.’ Así que entonces, nosotros no querríamos comprometernos en cualquier charla impropia sobre un hermano o una hermana en la congregación. Y si necesita censurase o disciplinase a alguien debemos dejarlo en las manos de aquellos que tienen la au tori dad escriturar para ocuparse de asunto.

Una de las cosas más significativas que necesitamos recordar en todo momento es la importancia de desplegar el amor cristiano a todos los individuos. Quizá no estemos de acuerdo con lo qué los demás digan, pero no es excusa para no mostrar el amor ágape.

Veamos algunas maneras como nosotros podemos hacer esto: 1 Corintios 13:4-8, “El amor es sufrido y bondadoso. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño. No se regocija por la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta. El amor nunca falla.”

También, comentando sobre estos versos, esta Atalaya siguió para decir: “ el amor “no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño”. En vez de comportarnos indecentemente mediante comentarios no cristianos, debemos permitir que el amor nos impulse a hablar bien de otros y a considerar su bienestar. El amor impide que nos sintamos provocados y hablemos contra la gente por daños verdaderos o ficticios. P uesto que ‘el amor no se regocija por la injusticia, sino con la verdad’, impide que siquiera participemos en chismear acerca de opositores que experimenten injusticia. El amor ‘cree y espera todas las cosas’ que se hallan en la P alabra de Dios y nos mueve a apreciar el alimento espiritual que la clase del “esclavo fiel” provee, más bien que a prestar atención a los comentarios calumniosos de apóstatas que mienten. P uesto que ‘el amor aguanta todas las cosas y nunca falla’, también nos ayuda a seguir leales a la organización de Dios aunque “falsos hermanos” u otros hablen en contra de ella o de sus miembros.”

 

P or consiguiente, amigos, estamos viviendo en tiempos importantes. Nos encontramos igual como Ezequías se encontró, encerrado allí en Jerusalén con los asirios alrededor de él. Algunos, en Jerusalén quizás habrían querido que Ezequías hiciera alianzas con Egipto y otras naciones paganas pero él se negó a hacerlo. Él puso su confianza en Jehová Dios. La cristiandad y los apóstatas hacen alianzas con los grupos políticos de este mundo y con los medios de comunicación. Sin embargo, nosotros no haremos alianzas con las organizaciones mun dan as. Nuestra completa confianza está en Jehová y Él refutará cualquier imputación contra Su nombre; podemos confiar que Él hará eso. En los días de Jesús, sabemos de los comentarios blasfemos que hicieron contra Él, el Hijo perfecto de Dios, pero Él no sentía la necesidad de ir e intentar esclarecer Su nombre mediante alguna gran campaña. Él solo continuó haciendo Su ministerio y Él dejó que Sus acciones hablaran por él, por lo tanto nosotros podemos hacer lo mismo; éste es el curso mejor para nosotros seguir. Usted siempre debe comprender que ningún humano puede desacelerar o detener la obra de predicación de Jehová. Él se asegurará que llegue a su culminación.

Ciertamente, para empezar, pueden haber algunos que no le caímos bien, y pueden alegremente creer las falsedades sobre la organización de Jehová pero los de corazones honestos verán la verdadera realidad. Vamos siempre a recordar esta promesa que Jehová nos ha dado en Isaías 54:17: “ Sea cual sea el arma que se forme contra ti, no tendrá éxito, y sea cual sea la lengua que se levante contra ti en el juicio, la condenarás. Esta es la posesión hereditaria de los siervos de Jehová, y su justicia proviene de mí”, es la expresión de Jehová.”

Así que nuestra responsabilidad, nuestra asignación es continuar la obra de predicación, continuar expandiendo los frutos del espíritu a todas las personas y confiar que Jehová será vindicado.

P odemos estar de pie ahora y cantar el himno #1