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Carta a la Prensa 2 31 de diciembre de 2000 Estimado Señor, Les escribo referente a un problema que trasciende las creencias religiosas y expone una realidad que afecta a miles de niños todos los días. He servido como un ministro cristiano por más de veinte años. Sin embargo, ya no puedo continuar sirviendo a los miembros de mi congregación, siendo que no puedo estar de acuerdo con una política de una organización que me exige como anciano que estoy obligado ha aplicarla. Esta política, en mi opinión, le ha hecho daño a miles, y está dejando a muchos sin protección, y le proporciona refugio a los que son inequívocamente una partida de criminales. Estoy refiriéndome a la política de la Watchtower de mantener la información sobre los pedófilos confidencial. Estos pedófilos están siendo protegidos por un “código de silencio” dónde incluso los miembros de la familia inmediata no pueden informarlos, y, en muchos casos, los pedófilos acusados permanecen en posiciones de responsabilidad dentro de la congregación mientras sus víctimas sufren en silencio o se enfrentan a sanciones. Yo creo que esta política no es ética, es inmoral y en muchos estados es ilegal. Esta política se expuso al público en la revista La Atalaya , que es una publicación de mi religión, los Testigos de Jehová, qué se publica por decenas de millones y se distribuye alrededor del mundo en más de 139 idiomas, declara en la edición del 1º de noviembre de 1995, páginas 28-29 con respecto a cómo los oficiales de la congregación deben manejar los casos de abuso: “En caso de que se niegue la acusación, los ancianos deben explicar al acusador que no puede tomarse ninguna medida judicial. La congregación seguirá viendo al acusado como una persona inocente. La Biblia dice que debe haber dos o tres testigos antes de que pueda tomarse acción judicial. (2 Corintios 13:1; 1 Timoteo 5:19.) Aun si más de una persona “recordara” haber sufrido abusos del mismo individuo, la naturaleza de estos “recuerdos” es demasiado incierta como para fundamentar en ellos decisiones judiciales sin más prueba. Esto no significa que tales “recuerdos” se consideren falsos (tampoco que se consideren ciertos). Pero deben seguirse los principios bíblicos a la hora de tomar una decisión judicial sobre un asunto.” De acuerdo a esto, la única manera que una persona dentro de la organización Watchtower pueda hallarse culpable de abusar de un niño es si él o ella lo confiesan, o por la boca de dos testigos qué estaban allí durante suceso. En caso de que el pedófilo niegue los cargos, él o ella serán protegidos por las au tori dades de la organización. La organización entonces le exige a la víctima que permanezca callada o nadie les dirigirá la palabra por calumniar a un hombre inocente. En cuanto a mí, siento que no puedo confiarle mis niños a nadie dentro de la organización Watchtower. Como está el asunto ahora, si mis niños fueran a acusar a un Testigo de Jehová de abuso, todo lo que él o ella tendría que hacer es negarlo, y si yo como padre intentara advertirles o proteger a otros quienes pue dan estar en peligro, a mí se me impondría el silencio mediante la amenaza de que nadie me dirigirá la palabra. ¿Déjeme preguntarle, con cuánta frecuencia hay testigos de un acto donde se abusa de un menor? ¿Cómo puede haber evidencia de un abuso, cuándo el 90% del tiempo el crimen se informa semanas o a veces años después? ¿Cuántos pedófilos dirían la verdad, sabiendo que si lo hacen ellos podrían ir a la cárcel? ¿El hecho que un pedófilo promedio molestará a setenta niños durante su vida y nunca se le declare culpable del crimen significa que nosotros debemos permitirle el anonimato dentro de nuestra organización? ¿Y qué de los miembros de la congregación que no conocen nada de estas imputaciones? Ellos son dejados en tinieblas sin ningún conocimiento que sus niños podrían estar a diario expuestos a un agresor sexual que ya ha sido acusado. Además, si el abusador admite a la agresión, y se arrepiente en privado a los ancianos de la congregación, a la víctima y los familiares de la víctima se les animan a no informar la agresión a la policía, y si no se informó, entonces las au tori dades de la congregación le exigen a la víctima que permanezca callada. Así los pedófilos pueden repetir la ofensa porque nadie está consciente de su pasado. ¿Qué de malo tiene esto? En mi opinión, debido a esta política de la organización, nosotros estamos saturados de pedófilos que tienen posiciones desde la cima hasta la más baja dentro de nuestra organización. En mis cuarenta y tantos años en la organización, todavía no he podido encontrar una congregación libre de problemas serios dónde no se haya molestado algún niño. De aquí en adelante, no serviré más como anciano de mi congregación, bajo un arreglo que promueve tal conducta impúdica e inmoral hacia los niños. Me niego a apoyar una mentalidad que sirve de refugio para los pedófilos que es protegida entre nuestras congregaciones alrededor del mundo. Yo creo, en lugar de la congregación estar involucrándose determinando si una persona que es acusada es inocente o culpable, el primer paso que debería dar es notificarlo a las au tori dades locales y que ellos investiguen si la imputación tiene los méritos. Entonces si es hallado culpable en una corte de ley, al pedófilo se le identificará públicamente y se castigará. Esto protegerá los inocentes y podría ayudar a darle un desenlace a las víctimas. Hasta que ese día no llegue, las ovejas seguirán siendo amordazadas, las pequeñas seguirán siendo víctimas, quienes buscan los ancianos para obtener protección, pero en cambio se les aplasta y se les condena al ostracismo por una política de una organización en el momento cuando ellos necesitan más de su ayuda. Es mi esperanza sincera es que el resultado de esta carta le abra las conciencias a las personas de lo que también podría estar sucediendo en su propia iglesia. Tiene que haber un movimiento desde abajo que forzará aquellos que tienen la responsabilidad de reparar en su totalidad la política de la iglesia, si es similar a la política de los Testigos de Jehová, para dirigirse en contra de esta horrenda posición de proteger a los pedófilos y exponer los niños al peligro.
William H. Bowen Po Box 311 Calvert City , KY 42029 270-527-5350
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