http://www.silentlambs.org/education/fifthestate_trans.cfm

Transcripción: P rograma “ Fifth Estate ” por CBC

CBC P rograma Fifth Estate 1-29-03

BOB MCKEOWN: Buenas noches. Soy Bob McKeown. Bienvenidos a " the fifth estate ." {El quinto estado}. Esta noche... Los crímenes fueron horribles, y peor aún, ellos fueron cometidos por personas en quienes las víctimas confiaban más. P ero cuando ellos fueron en busca de ayuda, a su congregación, lo que encontraron fue peor que no encontrar ayuda en absoluto.

Los Testigos de Jehová tienen una estridente imagen de limpieza. P redicando de puerta en puerta. Reclutando conversos para compartir el paraíso que vendrá. La mayoría mantiene esa imagen. P ero al igual como otras iglesias han descubierto, ninguna fe está libre de los pederastas.

BILL BOWEN (Anterior Anciano): Es el banco de datos de los pedófilos que hay en la Watchtower. Ellos me han dicho que habían 23,720 personas en ese banco de datos.

MCKEOWN: Esto suena un poco como a los problemas que están enfrentando otras organizaciones religiosas. Inclusive, es decir, a una víctima debido a la doctrina de los Testigos de Jehová se le requiere que informe sus alegaciones a los ancianos de la congregación.

MIKE MOSS (Víctima): Uno me llamó y me dijo que yo tenía que presentarme a un juicio porque yo había sido parte de un acto de homosexualidad.

MCKEOWN: Las víctimas dicen qué lo que viene luego es un proceso de intimidación, aparentemente diseñado para mantenerlos callados y a los atacantes que son miembros de la congregación en buena comunión.

NO IDENTIFICADO: Ellos ven todo como un pecado, y si es un pecado, ellos pueden arreglarlo.

NO IDENTIFICADO (Voz en una cinta de audio): Déjeselo a Jehová, él se encargará de todo.

** EM P IEZA -LA -HISTORIA **

BOB MCKEOWN: Debido a sus apariencias nítidas, su conducta devota, ellos se destacan porque van tocando las puertas para hacer proselitismo, los Testigos de Jehová pueden parecer más numerosos de lo que son. Son aproximadamente seis millones mundialmente; 110,000 mas o menos en Canadá.

P ero ellos tienen un problema grande. En los EE.UU., el Reino Unido, Canadá, y en otras partes alrededor del mundo, jóvenes Testigos de Jehová están quejándose. Yendo a las cortes con cargos de que ellos han sido violados sexualmente por miembros más viejos de las congregaciones, por los padres, los padrastros, los ancianos y maestros de la Biblia.

Inmersos en su miseria, ellos dicen, se trata de la forma como la organización se ocupa de estos casos. Evitan ir a la policía, y en cambio ponen el problema en las manos de los ancianos -- los pastores espirituales. En efecto, creando su propio sistema de justicia interno.

Y las víctimas le dirán que es un sistema diseñado no para proteger los niños, pero a la propia organización. Y como resultado, pueden escudar, animar incluso a pedófilos que son peligrosos.

EN LA P ANTALLA: Una Advertencia: Algunas descripciones en este programa pueden ser perturbadoras para algunos espectadores, especialmente las personas jóvenes. Sugerimos su discreción.

Hubo un tiempo cuando se criaba Holly Brewer en la zona rural de New Hampshire y se ponía el mejor atuendo los domingos. Sin anillo en su nariz. Sin ningún tatuaje. Sólo una niñita pequeña vestida con un traje limpio crespo, quien aprendía a leer su Biblia y a mantenerse callada.

Fue porque durante años, el padrastro de Holly sistemáticamente físicamente y sexualmente abusó de ella.

HOLLY BREWER (la Víctima): (Cantando)... ? Recuerda cuando estábamos en los bosques, recuerda como éramos cuando se nos enseñaba mientras nos criábamos como Testigos de Jehová. Se nos enseñaba a ser fieles, a lo qué dice papá. A todos los ancianos...?

Él me robó toda mi niñez. Él absolutamente me la quitó toda. Y yo era una persona muy pequeña. Aprendí inmediatamente a ser una persona adulta.

MCKEOWN: Holly dice que cuando ella tenía cinco años, ella aprendió a como agradar sexualmente a su padrastro. Él insistió que ella tenía que guardar el secreto de ambos. De lo contrario, ella sería una niña mala lo cual significaba que ella no sobreviviría en el Armagedón, el fin del mundo, que es la misma esencia de la fe de los Testigos de Jehová.

BREWER: Cuando usted es un Testigo de Jehová y oye esa palabra, le dan retortijones en su estómago. Eso es todos los días. Si usted se acuesta a como a las 5:00 de la tarde, y la puesta del sol es muy rojiza, usted dice, ¿éste será el día?

MCKEOWN: Los Testigos de Jehová creen que cuando el día del juicio final venga, sólo ellos se salvarán. Y como muestra este video de la organización, a ellos se les exigen que pasen horas yendo de puerta en puerta armados con pasajes bíblicos tratando de también salvar al resto de nosotros.

CLI P DE VIDEO: Los justos mismos poseerán la tierra.

MCKEOWN: Así fue cómo primero Sarah Brewer, la madre de Holly, se convirtió en una Testigo de Jehová.

SARAH (La madre de Holly): Dos mujeres muy amables tocaron a mi puerta un día y empezaron un estudio bíblico conmigo, y ésa fue mi introducción a la organización.

MCKEOWN: P ara el 1979, Sarah era una madre soltera con dos hijos, buscando a un padre para su hijo joven e hija. Ella pensó que había encontrado un buen partido con P aul Berry. Él se volvió un Testigo de Jehová también, asimismo en su nuevo esposo.

P ero ella supo que ella había cometido un terrible error la misma noche que ellos se casaron.

SARAH: Esa fue la primera vez que él me pegó.

HOLLY BREWER: Criándose en nuestra casa simplemente era -- como un fuego. Él simplemente literalmente te lanzaba contra la pared y te estrujaba la cara contra ella, y dos segundos después, palabra por palabra decía que él no lo hizo.

SARAH: No hay nada realmente tan devastador como ver a alguien inhumanamente maltratando a sus hijos y uno no poder hacer nada al respecto.

MCKEOWN: Lo que Sarah hizo fue lo que se supone que un buen Testigo de Jehová haga. Ella fue donde los ancianos de la congregación en el Salón del Reino en busca de ayuda. A los pastores espirituales, como a ellos le llaman.

SARAH: Ellos me hicieron sentir como si yo estuviera haciendo un caso grande, de algo que no era nada. Qué de algún modo yo era la culpable. Que si yo pudiera perfeccionarme, esto se detendría.

MCKEOWN: Ella era una esposa devota, y una Testigo devota. P ero eso no iba a detener a un pederasta.

Sarah dice qué ella no tenía idea alguna que su marido estaba abusando de Holly sexualmente. P ero ella se convenció que él estaba abusando de la hija que ambos procrearon. De la nueva herm anita pequeña de Holly, llamada Heather.

SARAH: Heather experimentó un cambio drástico de personalidad literalmente de la noche a la mañana. Ella era una niña muy dócil, y muy tímida. Y se puso increíblemente violenta, mientras sorprendentemente se auto-mutilaba.

HEATHER BERRY (VÍCTIMA): Cuando yo tenía aproximadamente tres años, empecé a lanzarle cosas a mi padre. Yo me escondía en los armarios. Yo dormía en la tina del baño. Me empecé a auto-mutilar. Ella me encontró apuñalándome con un destornillador en el brazo.

MCKEOWN: Sarah fue con sus sospechas sobre la niña al Salón del Reino. Ella pensó, esta vez ciertamente, ellos me creerán, y detendrían a su marido.

SARAH: Su contestación fue que yo necesitaba orar más y ser una mejor esposa. Ésa fue su respuesta.

MCKEOWN: Ore más. Vez tras vez a Sarah la enviaban a su Biblia. A su marido. Y a la casa que ahora era un vivo infierno. Y porque P aul Berry lo negaba, en lo que a la congregación se refería, se terminó el asunto.

Sarah dice que nunca se le ocurrió ir más allá de la congregación a buscar ayuda porque los Testigos de Jehová ven al mundo como el dominio de Satanás.

SARAH: ¿Si usted fuera una madre, usted iría donde Saddam Hussein a buscar ayuda? Ustedes necesitan comprender que para nosotros todo lo que está afuera de los auspicios del Salón del Reino es malo.

Ésta era mi comunidad. Éste era mi mundo, y estos eran las personas que tenían todas las respuestas.

BILL BOWEN (Anterior Anciano): Los miembros compañeros de la congregación y esa comunidad son los únicos amigos y familiares que usted conoce. P or consiguiente, ellos eran toda mi vida.

MCKEOWN: Bill Bowen fue una vez uno de esos hombres que tenía todas las respuestas.

BOWEN: Los ancianos intervienen con todos los males en las congregaciones. Si usted asesinara a su esposa, su próxima llamada sería a los ancianos, para que ellos le indiquen lo que usted debe hacer luego.

MCKEOWN: Como una persona criada dentro de los Testigos, Bowen se convirtió en un anciano respetado en la congregación de Kentucky quien seguía su fe con una pasión, es decir, hasta que hacen dos años, repasando unos archivos de la congregación, él hizo un descubrimiento chocante. Un compañero anciano había abusado de un niño, pero no se le había dicho a nadie en la congregación.

BOWEN: Cualquier material relacionado con el abuso de menores se guarda en completa confidencialidad. Ni siquiera, incluso la propia esposa del hombre se entera que él es un pederasta.

MCKEOWN: P ero ellos ciertamente sí aquí lo sabían. En las oficinas principales de la sede mundial de los Testigos de Jehová, la Sociedad Watchtower en Nueva York.

¿En el mundo de los Testigos de Jehová, cuán importante es la Sociedad Watchtower que está en Brooklyn, Nueva York?

BOWEN: Es Dios

MCKEOWN: ¿Lo qué ellos dicen, se interpreta como la misma palabra de Dios?

BOWEN: Es la palabra directa del cuerpo. El cuerpo gobernante quienes son un grupo de 11 hombres. Todo lo que ellos dicen es considerado como la palabra directa de Dios y no puede desafiarse.

MCKEOWN: P ero Bill Bowen no estaba seguro de qué hacer sobre el caso que había descubierto. Así que hizo la primera llamada que un anciano siempre se le dice que tiene que hacer...

NO IDENTIFICADO: Buenas tardes, los Testigos de Jehová.

MCKEOWN: No fue al bienestar de asuntos de menores, ni a la policía, pero sí a la oficina de la sede principal de los Testigos de Jehová. Entonces él grabó las instrucciones que le dio el departamento legal de la organización.

NO IDENTIFICADO: Usted nuevamente pregúntele, a solas con él. "¿Ahora, qué hay en cuanto a esto?” Si él le dice "Nada", entonces si fuera yo me iría y lo dejaría así.

BOWEN: Sí.

NO IDENTIFICADO: Déjeselo a Jehová. Él se encargará de eso.

BOWEN: Sí.

NO IDENTIFICADO: P ero no te metas en un enredo.

MCKEOWN: Déjeselo a Jehová. Según Bill Bowen, en síntesis ésta es la filosofía de los Testigos de Jehová. Una que dice Bowen trata al abuso de menores como un pecado, pero no necesariamente como un crimen.

BOWEN: La política es sencilla. A los ancianos se le requiere por la organización que investiguen y cuestionen a estos niños sobre el abuso.

MCKEOWN: ¿Estas personas tienen alguna preparación en investigación sobre casos de abusos sexuales, o en psicología sobre abuso sexual?

BOWEN: Nada. Ellos no tienen nada. Todo lo que ellos tienen es una serie de versos bíblicos que leen.

MCKEOWN: Efectivamente, los ancianos de la congregación tienen algo más para guiarlos, un libro titulado; P resten Atención a sí mismos y a todo el Rebaño. Un tipo de manual para ancianos que le provee un guión para, entre otras cosas, cómo ocuparse de alegaciones de los males cometidos, incluyendo el abuso sexual.

Aunque el manual ameniza brevemente la posibilidad de que algunos crímenes deben informarse a las au tori dades, pone toda la carga de la investigación directamente en ángulo recto sobre los ancianos de la congregación, diciéndoles que cuestionen a ambos, es decir, al acusado y al querellante.

Algunos casos entonces proceden a ir a lo que se conoce como un comité judicial para determinar si la persona acusada está arrepentida. Y lo seria que podría ser la sanción. P ero de principio a fin, éste manual hace una cosa absolutamente clara... Los ancianos de la congregación no pueden tomar acción en lo absoluto, a menos que la persona que ha sido acusada lo confiese o haya un testigo ocular independiente. Si no hay confesión ni testigo alguno, el caso es cerrado.

Eso no sienta bien con funcionarios de la ley como el Sargento Detective Jack Zeller de New Hampshire.

SARGENTO JACK ZELLER (Detective de New Hampshire): Yo he tratado con muchos abusadores de niños, y normalmente ellos nunca llaman a dos testigos para que los vean violando a niños de tres, cuatro, y cinco años de edad. Cuando hay un testigo, esto normalmente les quita sus aspiraciones.

MCKEOWN: Y si no hay dos testigos oculares, si la persona acusada simplemente lo niega todo, según este manual para los ancianos, es la palabra de uno contra el otro.

Así que, a los ancianos se les dice, dejen el asunto en las manos de Jehová. En otras palabras, que no haga nada.

Esto fue exactamente lo que sucedió en New Hampshire con P aul Berry cuando él negó el abuso. Qué de hecho, él terminó subiendo de rango dentro de las filas de los Testigos de Jehová.

HOLLY BREWER: (Cantando)... ? Él me lleva abajo bien abajo donde nadie me encontrará. ?

MCKEOWN: No había ningún lugar seguro para Holly. Mientras su madre estaba trabajando, su padrastro la llevaba al granero o a su lugar secreto debajo de la casa.

HOLLY BREWER: Yo ponía algunas sábanas y hacía que se viera bien, y conveniente para la violación.

Él siempre me decía perra ramera, eres una pequeña perra ramera. Él era una persona muy excéntrica para las anomalías. Una se memorizaba los pasos de lo que él le haría a uno luego, él va a sostenerme allí. Entonces yo voy hacerle esto a él, y entonces yo estaré encima.

Él me decía cosas como, eres mejor que tu madre.

P ero siempre terminaba con dolor cuando usted es pequeña, porque usted es demasiado chica. Sus espacios son demasiado insuficiente para sus espacios.

MCKEOWN: El único refugio que tenía Holly era el bosque detrás de su casa. Sin embargo, ella nunca podía escaparse por mucho tiempo.

Durante seis años, P aul Berry la violó y la atormentó. El abuso sólo se detuvo cuando Holly y el resto de su familia finalmente huyeron de su padrastro. No porque intervino la congregación, sino porque luego que unos oficiales escolares locales notaron moretones en su hermano mayor y se lo notificaron a las au tori dades.

SARAH: Me hicieron una visita los trabajadores sociales quienes me dijeron: o él se marcha, y si no, ellos se llevarían mis niños.

Nosotros durante algún tiempo quedamos inhóspitos, sin hogar. Nosotros en realidad vivíamos en un automóvil. Es más, yo no tenía ningún apoyo social ni económico en lo absoluto.

MCKEOWN: Sin ningún apoyo, incluso, ni aún de su congregación. De hecho, mientras P aul Berry todavía seguía siendo un Testigo de Jehová en buena comunión, a Sarah y a sus niños se les rehuían. Siendo qué, a lo que a la congregación se refería, haber dejado a su marido, inclusive aunque fuera tan abusivo, significaba que ellos serían condenados al Armagedón.

P ero hubo una esperanza en el horizonte para Holly. Cuando ella era una niña problemática de 13 años de edad, ella encontró a un amigo muy improbable.

El detective Jack Zeller, entonces un vapuleado policía de Keene en New Hampshire, él sabía que algo estaba terriblemente mal.

ZELLER: Ella me decía qué; Uno de estos días, Jack, le voy a decir algo sobre todo esto, pero ahora no. Todavía no puedo.

MCKEOWN: P ero en los próximos tres años, Holly empezó a cambiar y desarrolló la suficiente confianza para finalmente entrar a la estación de policía y compartir su secreto.

ZELLER: Mirar a una niñita volver a revivir una violación, volver a revivir una tortura, volver a revivir los horrores que ella tuvo que haber dormido a diario con. Ella se estremecía, ella lloraba mientras hablaba conmigo. Uno podía percibir que ella estaba sintiéndolo todo nuevamente.

NO IDENTIFICADO: ¿Este era -- cómo usted llamaba este cuarto?

HOLLY BREWER: El cuarto secreto.

NO IDENTIFICADO: El cuarto secreto.

MCKEOWN: Los policías estatales se hicieron cargo del caso y llevaron a Holly y una cámara de video a la casa en New Hampshire para documentar donde sucedió todo. P aul Berry fue arrestado por lo que él había hecho aquí.

HOLLY BREWER: Simplemente que... Yo era muy pequeña.

NO IDENTIFICADO: Sí usted era realmente muy pequeña, lo sé.

MCKEOWN: En el caso del Estado de New Hampshire contra P aul Berry, el padrastro de Holly se le encontró culpable en 21 cargos de ataque sexuales.

Los Testigos de Jehová pagaron por su defensa.

El día de la sentencia, esta sala del tribunal estaba llena de miembros de la congregación. No para apoyar a HOLLY y su familia, sino al acusado.

Más de dos docenas asumieron una postura a su favor. Heather la hermana de Holly dijo, que ella no podía creer lo que estaba pasando.

HEATHER BERRY: Ellos estaban diciendo que él era un obrero excelente, y si mañana a él se le soltara, ellos permitirían que cuidara de sus niñas. Que ellos lo invitarían a sus hogares para que jugara con ellas. Que él es una persona excelente. Él es tan bueno.

MCKEOWN: Solamente pregúntele al Detective Jack Zeller lo que estaba pasando por su mente

ZELLER: Cómo iglesia, y como una institución, ¡Qué vergüenza para ellos! Deberían sentirse totalmente avergonzados.

MCKEOWN: Al final, el juez envió a P aul Berry a prisión por un mínimo de 56 años, lo que significa que el padrastro de Holly morirá tras las rejas.

HOLLY BREWER: (Cantando)... ? Así que ahora te llevan a ti abajo bien abajo donde nadie te encontrará. Ellos abrirán tus piernas, ellos tomarán tu vida, ellos tomarán tu nombre, y ellos te darán en la penitenciaría un número... por vida. ?

MCKEOWN: Cuándo regresemos, ciertamente con las fuertes leyes de Canadá para que se informe sobre el abuso de un menor, ¿nada de esto pudiese pasar aquí, o sí podría pasar?

MIKE MOSS (Víctima): Ellos jurarán por todo lo que existe que no es verdad. P ero sólo pregúntele a cualquiera que haya sido víctima de ellos, si esto no es la verdad.

( P AUSA)

MODERADOR: Y ahora retornamos a, " the fifth estate ." {El quinto estado}.

LOS MANIFESTANTES: Uno, dos, tres, cuatro... ¡Ninguna oveja silenciada más! Uno, dos, tres, cuatro. Ningún pedófilo en mi puerta más.

MCKEOWN: Ellos se llaman a sí mismos silent lambs (“ovejas amordazadas”). Muchos de ellos han sido víctimas de abuso sexual y están siendo dirigidos por Bill Bowen un anterior anciano.

Éstas son personas que iban de puerta en puerta predicando que los Testigos de Jehová podían obtener un paraíso espiritual. P ero en estos días, ellos están llevando un mensaje diferente, uno chocante, que sobresalta a uno, a la sede de las oficinas principales de los Testigos de Jehová en Brooklyn, Nueva York.

BOWEN: Es un paraíso para los pedófilos. Un paraíso de pedófilos es un lugar dónde los pederastas son protegidos y pueden tener acceso a los niños. Esto tiene que ser detenido. Y estas personas tienen que despertar y ver lo qué está pasando.

MCKEOWN: Desde que se fundó silent lambs hace dos años, Bill Bowen dice que miles de his tori as horrorosas sobre abuso sexual en la organización han inundado su organización en su página de la red.

BOWEN: Nos llegan correos electrónicos de más de 15 páginas uno tras otro, de personas que nos dicen qué ellos habían sido abusados y se encubrió.

MCKEOWN: Y Bowen hizo un descubrimiento aun más sorprendente. Él nos dice que dos fuentes separadas dentro de la organización le han dicho sobre la existencia de una lista interna de Testigos de Jehová que son ofensores sexuales. Unos archivos que contienen detalles de alegaciones de abuso informados por los ancianos de las congregaciones.

BOWEN: Es el banco de datos de pedófilos en la Watchtower. Ellos me han dicho que habían 23,720 personas en ese banco de datos.

MCKEOWN: Más de 23,000 personas.

BOWEN: Sí, y eso fue impactante.

MCKEOWN: La oficina principal de la sede de los Testigos de Jehová en Nueva York rechazó nuestra solicitud para hacerles una entrevista, pero se nos entregó este video sobre la política de abuso de menores en las congregaciones.

SEGMENTO del VIDEO: Hemos oído la insinuación que nuestra política no es adecuada para cubrir el problema del abuso de menores. P ero eso no es el caso en lo absoluto.

MCKEOWN: La organización que mientras tanto no quiere discutir los informes de los cargos que han surgido, ni los números específicos en su banco de datos de abusos sexuales, reclaman estar bien conscientes de la importancia del problema.

SEGMENTO del VIDEO: Tenemos una política muy agresiva para manejar el abuso de menores en las congregaciones. Y está diseñada principalmente para proteger a nuestros niños.

MCKEOWN: P ero no según éste hombre, un Testigo de Jehová de toda la vida.

NO IDENTIFICADO: Estoy sacrificando mucho al estar aquí. Es muy probable que yo sea expulsado y rehuido.

MCKEOWN: Él nos pidió que no mostráramos su rostro debido al posible impacto en sus familiares que son Testigos de Jehová. P ero él habló con nosotros debido a lo que él vio cuando él trabajaba aquí, en las oficinas principales canadiense de la organización.

Ellos la llaman Betel, la Casa de Dios; está ubicada en un complejo de 65 acres en Georgetown, Ontario, en las afuera de Toronto.

Durante tres años, a principio de los años 1990, él trabajó en la sección de su departamento legal. Como mecanógrafo, archivando, y contestando el teléfono. En ocasiones tomando llamadas de ancianos que le notificaban alegaciones de abuso de menores.

Así que éstos ancianos de las congregaciones, que fueron instruidos de un posible caso de abuso sexual y su primera llamada telefónica es a...

NO IDENTIFICADO: A la sección del departamento legal en Betel.

MCKEOWN: La oficina principal.

NO IDENTIFICADO: Eso es correcto.

MCKEOWN: ¿Ellos no llamaban a las au tori dades locales de bienestar de niños, ellos no llamaban a la policía?

NO IDENTIFICADO: No. Se les dice mediante cartas a los cuerpos de ancianos que, antes de hacer algo, que contacten el departamento legal en Betel.

MCKEOWN: Aunque las leyes de protección infantil varían un poco de provincia en provincia, pero en todo Canadá, la ley es clara. Si hay base razonable para sospechar de un caso de abuso de un menor, todos, incluyendo el liderato, deben informarlo a las au tori dades del bienestar de menores.

P ero éste hombre nos dice que, no siempre funciona así.

¿Usted está consciente de algún caso o casos, dónde alguien telefoneó sobre una alegación de abuso sexual y esa persona no informó del caso?

NO IDENTIFICADO: Sí. Hubo varios casos que me dí cuenta mientras yo estaba en la sección legal, donde le dijeron a las personas... se le dijo a los ancianos que no lo informaran porque no tenían base para ello.

MCKEOWN: Usted estaba recibiendo estas llamadas. Usted estaba haciendo preguntas. ¿Nunca se le ocurrió a usted levantar el teléfono y llamar a las au tori dades del bienestar de menores o a la policía?

NO IDENTIFICADO: Realmente eso no le pasa por la mente a ninguno que sirve en Betel para hacer eso. P orque eso iría completamente en contra de la organización de Dios. Sería un acto de rebelión, sería un acto de pensamiento independiente, y todas estas son cosas que se desalientan y se advierten que no se hagan entre los Testigos de Jehová.

MCKEOWN: P ero en las oficinas principales de la organización en Georgetown, Ontario, los Testigos de Jehová insisten que ellos siempre siguen al pie de la letra la ley. De hecho, allá para el 1988, se les dijo por escrito a los ancianos que obedecieran los requisitos de notificación.

MIKE MOSS (Víctima): Ésa no es la manera como funcionó en mi caso. Yo tengo las pruebas. Las pruebas están disponibles.

MCKEOWN: Mike Moss debe saber bien sobre esto. Cuando era un joven Testigo de Jehová, él fue molestado, pero cuando los ancianos de la congregación se enteraron, ellos nunca lo notificaron.

MIKE MOSS: Usted va donde los ancianos, y ellos se encargan de todo. Usted nunca va fuera de la organización. Así es como le dicen, y ellos jurarán por todo lo que existe que no es verdad. P ero sólo pregúntele a cualquiera que haya sido víctima de ellos, si esto no es la verdad.

MCKEOWN: Estos días para Mike de 27 años de edad, nunca puede haber un tiempo bastante bueno. Criándose como un Testigo en la ciudad de Sault Ste. Marie, Ontario, en línea con la doctrina de la organización, a él nunca se le permitió jugar hockey competitivo, “hockey” = {juego sobre el hielo}. No obstante, él dice que fue un niño bastante feliz.

MIKE MOSS: Nosotros teníamos una familia muy unida. Yo tuve una niñez feliz hasta aproximadamente los 12 o los 13 años de edad.

MCKEOWN: P ero entonces Mike experimentó alguna rebelión típica de la adolescencia. Teniendo conflictos con su padre. Su padre pensó en un estudio bíblico con alguien que fuera un modelo a segui r r espetado de la congregación, un hombre casado y padre de dos, podría enderezar a Mike al camino recto.

MIKE MOSS: Mis padres se sentían totalmente cómodos con él. Él era un miembro destacado de la congregación. Él era un siervo ministerial, usted sabe, tenía una buena familia, todo.

MCKEOWN: Y al principio, era divertido. En casa, Mike era uno de seis niños. P ero P eter Gavin parecía tener todo el tiempo del mundo disponible para él. P ara hablar sobre el hockey y las muchachas.

Gavin le daba dinero para que lo gastara. Empezó a comprarle regalos. Eventualmente introdujo a escondida bebidas alcohólicas en las sesiones de estudio. Y pronto se hizo obvio que el maestro de Mike tenía en mente algo más que los estudios bíblicos.

MIKE MOSS: Yo recuerdo que una vez que en su automóvil salió una canción. Era una canción romántica, y él me dijo, que le recordaba... que le recordaba a mí, ahí fue cuando yo le dije, yo creo que es mejor que usted guarde eso para su esposa.

MCKEOWN: El punto gira tori o vino cuando Mike tenía 14 años. Él y otros muchachos de la congregación fueron a la edificación de un Salón. P ara ayudar en la construcción de un nuevo Salón del Reino en Sudbury. Quedándose la noche en un hotel con P eter Gavin.

MIKE MOSS: Recuerdo que yo estaba dormido, y recuerdo que me desperté y allí estaba él, usted sabe... Yo me sentí mal porque él estaba haciendo algo. Y yo entré en el baño y entonces él entró y me dijo, té pasa algo. Y yo recuerdo que tiré la puerta, y le dije pues que, no, que no se preocupara. Y no dije nada.

MIKE MOSS: Y fue, como, la siguiente mañana fue, como, como si nada hubiese pasado, y en el cuarto habían otras cuatro personas.

MCKEOWN: ¿Cuándo usted dice que él estaba haciendo algo, usted quiere decir que él estaba agrediéndole sexualmente?

MIKE MOSS: Sí, sí.

MCKEOWN: ¿Cuándo usted se despertó?

MIKE MOSS: Sí.

P or los próximos dos años, Mike fue asaltado sexualmente por P eter Gavin por lo menos en media docena de ocasiones.

P ero dado su edad y su educación, él dice que se sentía avergonzado e impotente para detenerlo.

Estamos hablando sobre -- algo -- que pasó hace más de una década atrás.

MIKE MOSS: Sí.

MCKEOWN: P ero es obvio que todavía ahora aún continúa allí.

MIKE MOSS: Y me despierto con eso todos los días.

MCKEOWN: Cuando cumplió los 16 años de edad, Mike Moss incrementó su valor para hacer exactamente como su religión le había enseñado a hacer. Él fue al Salón del Reino en busca de ayuda. Y aunque él no pudo discutir muchos de los detalles del abuso sexual que sufrió, él les dijo a los ancianos de la congregación que estaba siendo acechado por su maestro de la Biblia.

En muchos casos cuando hay una alegación de un mal, el procedimiento de los Testigos de Jehová es traer al acusador y al acusado cara a cara ante los ancianos de la congregación, y eso fue lo que sucedió con Mike.

MIKE MOSS: Yo les mostré una lista de cosas, les dije; él me ha dado cartas de amor, él me está siguiendo. Yo quiero que eso se detenga. Y su respuesta a mí fue, que yo era un rebelde, que yo tenía un problema con las au tori dades, y ésa fue su respuesta a mí.

MCKEOWN: Y P eter Gavin negó todo ante los ancianos. Y continuó siendo un Testigo en buena comunión.

En cuanto a Mike, él estaba desesperado por escaparse. Al día siguiente después de su graduación de la escuela superior, él se mudó a cientos de kilómetros de Sault Ste. Marie, a Cambridge, Ontario. P ero él todavía no podía poner esto al olvido.

Un noche Mike a los 17 años de edad telefoneó a su padre y le dijo lo que P eter Gavin le había hecho.

MIKE MOSS: Yo estaba bebiendo una noche, y finalmente me salió, y él dijo, algo como, oh, Dios mío, Mike, sabes que, él va, permíteme tratar con esto. Tengo, que conseguir tratar con este asunto. Así que ahí fue cuando él llamó a uno de los ancianos y le dijo, mira, P eter Gavin le hizo algo a mi hijo y quiero que se tome carta en el asunto.

MCKEOWN: Los ancianos sí que tomaron carta en el asunto. No con una llamada telefónica a las au tori dades, pero sí a Mike. Una conversación que él dice que recuerda palabra por palabra.

MIKE MOSS: Este anciano me llamó y me dijo que yo tenía que presentarme ante un juicio porque yo fui parte de un acto homosexual.

MCKEOWN: ¿Así que ellos se acaban de enterar que usted fue asaltado, y ellos le piden que venga para poder juzgarlo?

MIKE MOSS: Sí. Al mismo tiempo, me preguntó si hubo alguna eyaculación, si hubo... pues que, qué tipo de acto, que entrara en todos los detalles.

Yo me quedé asombrado por eso, y me quedé como, y le dije, ¿por qué usted necesita saber eso? Y él me dijo, pues, yo simplemente estoy haciendo lo que la policía haría. Eso es lo que ellos preguntan.

MCKEOWN: P ero nuevamente, a pesar de lo que Mike y su padre les dijeron, los ancianos nunca fueron ni a la policía, ni al bienestar de niños.

En cuanto a P eter Gavin, él confesó de un sólo incidente. Los ancianos le retiraron algunos de sus privilegios en la congregación por algún tiempo. Ellos le hicieron saber a la congregación que él había hecho algo inadecuado. P ero ellos nunca dijeron de qué se trataba. Incluso ni a la propia esposa de Gavin.

Y los padres de Mike todas las semanas lo veían en el Salón del Reino.

JULIE: (La hermana de Mike): Mis padres pasan por esto todos los días, como si hubiese sucedido ayer.

MCKEOWN: Julie, la hermana mayor de Mike.

JULIE: Yo ahora no confío en nadie. Me han quitado toda la confianza. Siento que no puedo confiar en nadie por el hecho de que vaya a una iglesia o un Salón del Reino, o como sea que deseen llamarlo, porque ellos traicionaron mi familia. No una vez, sino dos veces.

MCKEOWN: Traicionados no una vez, sino dos veces. P orque increíblemente cinco años antes que su hermano, Julie también había ido donde los ancianos de la congregación y igualmente la ignoraron. Sobre su propia mala experiencia con un Testigo de Jehová otro hombre de familia.

Ella era una niñera de 14 años de edad cuando un fin de semana fue demasiado lejos.

JULIE: Él iba a violarme. Él estaba desnudándome. Si no hubiese sido por una amiga de su esposa que llegó en ese momento a la entrada con su auto, me habría acontecido.

MCKEOWN: ¿Él la habría violado?

JULIE: Sí.

MCKEOWN: Ella se lo dijo a sus padres, quienes se lo dijeron a los ancianos, quienes a su vez le dijeron a ella qué tenía que confrontar al hombre cara a cara.

JULIE: A mí, yo tenía 14 años. Yo no quería estar en un cuarto con él. Yo no quería decirle lo que él me hizo. Él sabía muy bien lo que había hecho. Así que ellos lo llamaron, y se reunieron con él, y él lo negó todo.

MCKEOWN: Es demasiado cruel pensar, en que un niño aterrorizado tenga que enfrentarse a un abusador desviado. P ero las personas que están dentro dicen que para los Testigos de Jehová, éste es el caso frecuentemente.

¿Usted sabe que eso pasa?

NO IDENTIFICADO: Sí.

MCKEOWN: ¿Que a un niño que ha sido agredido o violado se le ponga en el mismo cuarto con la persona acusada de hacerlo?

NO IDENTIFICADO: Sí, y con tres hombres más de la congregación quien son los ancianos del comité judicial.

MCKEOWN: ¿Y qué preguntas se hacen un escenario como ese?

NO IDENTIFICADO: ¿Yo he leído informes de comités dónde ellos le han preguntado un niño de 8 años de edad, dónde su papá lo tocó? ¿Él puso sus dedos dentro de ti? ¿Cuán profundo te introdujo sus dedos dentro de ti? Él te hizo... ¿él te hizo tocarle su pene? ¿Su pene te lo introdujo dentro de ti?

MCKEOWN: Apenas parece obvio que el posible trauma emocional y psicológico de una situación así es... inimaginable.

NO IDENTIFICADO: P ero cuando usted lo toma desde la perspectiva mental de estos hombres que se sienten que ellos son los representantes de Dios, que ellos son los responsables, así que ellos ven todo como un pecado, y si es un pecado, ellos pueden arreglarlo.

MCKEOWN: Cuando regresemos, a quiénes los Testigos de Jehová les están enviando a usted a nombre de ellos, a predicarle al umbral de su casa.

MIKE MOSS: El público no lo sabe, las puertas de las personas que él visita, ellos no saben lo que él ha hecho o lo que podría hacer nuevamente.

( P AUSA)

ANUNCIADOR: Y ahora regresamos a "the fifth estate".

MCKEOWN: Durante dos años en su temprana adolescencia, Mike Moss fue sexualmente molestado por su maestro de la Biblia en Sault Ste. Marie, Ontario. Luego, durante años, él intentó escapar de la angustia del abuso, y el fracaso de la iglesia de los Testigos de Jehová para responder.

Él se hizo un contratista, consiguió un terapeuta, se casó, pero él nos dice, que nada podía borrar el pasado.

MIKE MOSS: Las cosas me estaban saliendo mal con mi esposa. Yo estaba durmiendo en el suelo. No podía dormir en la misma cama. Tenía escenas retrospectivas. Era simplemente toda una situación mala alrededor nuestro.

MCKEOWN: ¿En qué punto su matrimonio se disolvió?

MIKE MOSS: Cuando fui a la policía. Ahí fue.

MCKEOWN: ¿Ahí fue el preámbulo?

MIKE MOSS: Ahí fue el preámbulo, recuerdo estar de pie delante de... (Llorando)

Yo no he hablado sobre esto en mucho tiempo.

MCKEOWN: Cinco años después de que se le notificó a los ancianos de la congregación sobre el abuso sexual, finalmente alguien se lo informó a las au tori dades. El propio Mike Moss.

MONIQUE ROLLIN (Detective mujer de SAULT STE. Marie): El daño que le ha ocurrido ha sido algo descomunal. Yo pienso que él ha perdido mucho de lo que fue el fundamento de su vida.

MCKEOWN: La detective Monique Rollin de Sault Ste. Marie, quien investigó el caso de Mike. Dijo que en ella no hay duda alguna qué, una vez los ancianos de la congregación tuvieron conocimiento de lo que P eter Gavin había hecho, aunque ya Mike había cumplido los 17años, ellos debieron haberlo informado.

ROLLIN: La ley es específica. Si usted es un miembro del clero y usted tiene conocimiento que un niño ha sido abusado, se está abusando, o a punto de ser abusado, usted tiene la responsabilidad de informarlo.

MCKEOWN: ¿Ellos lo hicieron?

ROLLIN: Ellos no lo hicieron. Ningún informe fue hecho a la policía o al bienestar de niños... en este caso a la Sociedad de Ayuda P ara Menores.

MCKEOWN: Cuando la Sargento Rollin quiso cuestionar los ancianos como parte de su investigación, ella no recibió muchas respuestas de parte de ellos tampoco.

ROLLIN: Hasta el punto de ser entrevistados como potenciales testigos, ellos se negaron. Ellos dijeron, que querían hablar con su abogado.

MCKEOWN: ¿Cuándo usted habló con el abogado de los Testigos de Jehová, él se prestó a buscar la cooperación total de ellos?

ROLLIN: No. Qué yo recuerde, sus palabras fueron, yo represento a estos señores y estoy aconsejándoles que no cooperen con usted.

MCKEOWN: P ero alguno de la congregación había estado hablando con P eter Gavin. El abogado de los Testigos de Jehová le informó a la Sargento Rollin que él anticipaba que Gavin se declararían culpable.

Y en el palacio de justicia de Sault, fue exactamente lo que sucedió. El juez sentenció a Gavin a 18 meses de prisión, indicando que Mike Moss estaba llevando una verdadera pesadilla en la vida real.

Aun ahora, una década después de que él primero fue donde ellos por ayuda, Mike todavía siente que los ancianos de la congregación le dieron la espalda.

MIKE MOSS: Yo veo las personas aquí, y simplemente, es demasiado difícil volver aquí, los recuerdos. Incluso ahora es difícil estar aquí desde que esto...

MCKEOWN: ¿Sr. Horner? Hola, mi nombre es Bob McKeown. Soy del programa "the fifth estate". Nos gustaría hablar con usted sobre Mike Moss.

Grant Horner fue uno de los ancianos a quien Mike fue por ayuda.

P or qué cuando en primer lugar fue confrontado por Mike, y cuando su padre acudió donde usted y le dijo lo qué estaba pasando con P eter Gavin, a nadie se le ocurrió que la ley aquí aplicaba, y que usted tenía el deber de informarlo a las au tori dades de bienestar del niño o a la policía.

GRANT HORNER (Anciano): Cuando me pidieron que proporcionara una entrevista en-cámara, yo les proveí una declaración escrita.

MCKEOWN: El Sr. Horne r r echazó contestar nuestras preguntas en cámara. P ero por escrito, él nos dijo que los ancianos no lo informaron a las au tori dades porque cuando Mike vino donde ellos, él ya no era más, ningún niño con necesidad de que lo protegieran.

MCKEOWN: Esto es algo que a Mike le gustaría mucho que le respondieran. Usted cree que a él se le debe una disculpa, la cual nunca ha recibido.

HORNER: Bien, si la CBC ha cambiado de opinión y les gustaría dejarme saber de qué se trata ésta entrevista...

MCKEOWN: Bien, sí a nosotros con gusto... señor, a nosotros con gusto...

HORNER: Linda tiene mí número. Ella puede llamarme.

MCKEOWN: Nos gustarían mucho que respondiera a estas dos preguntas. ¿ P or qué usted no fue a las au tori dades, y usted, tiene algo que decirle a Mike?

HORNER: Usted tendrá que excusarme ahora.

MCKEOWN: P or escrito, Horner también nos dijo que cuando los hechos se aclararon, a P eter Gavin se le expulsó de la congregación. P ero, de hecho, P eter Gavin fue expulsado sólo cuando la policía se involucró. Cinco años después de que él ya lo había confesado primero a los ancianos de la congregación.

Y tan pronto salió de prisión, a Gavin se le dio la bienvenida dentro de la congregación.

Nada de esto sorprende al anterior anciano Bill Bowen, ahora un defensor de las víctimas en los EE.UU., con fuertes opiniones.

BOWEN: La meta primaria de la Sociedad Watchtower, cuando se trata del abuso de menores, es protegerse legalmente, prevenir de ser demandados.

La meta secundaria es proteger la imagen de la organización.

Su tercera meta es proteger a los pederastas.

Y la cuarta meta son los niños.

MCKEOWN: Y debido a estos francos puntos de vistas, al propio Bill Bowen se le expulsó recientemente de la organización que él una vez amó.

BOWEN: Yo perdí mí vida. Lo perdí todo. Las personas que te conocen de toda la vida no reconocen tu existencia, usted puede estar a tres pies de distancia de ellos, y ellos miran hacia otro lado.

MCKEOWN: En Fredericton, New Brunswick, esta madre de 32 años de edad con tres hijas pequeñas sabe muy bien cómo se siente ser visto como un enemigo de la organización.

Vicki Boer dice que ella fue violada por su padre durante tres años, que empezó cuando ella tenía 11 años. P ero no fue hasta que ella cumplió los 19 años, plagada por depresión, que ella decidió era tiempo de decírselo a los ancianos de la congregación.

VICKI BOER (Víctima): Al segundo que ellos me dijeron cómo ellos iban a tratar con él, que yo tenía que confrontar a mi padre y allí tenía que haber estos comités judiciales, yo quería morirme.

MCKEOWN: P ero ella, sin embargo, pasó por el proceso en la congregación donde ella asistió desde su niñez en Shelburne, Ontario. Los detalles. Las reuniones con los ancianos. Y aunque la iglesia niega que la obligó hacerlo, a estar en un comité judicial cara a cara con su padre.

Él confesó por lo menos de un incidente, y permaneció en la congregación. Aunque a él se le quitaron algunos privilegios. A él nunca se le procesó criminalmente.

En cuanto a Vicki, la víctima, ella se convirtió en una segregada en su propia ciudad natal.

BOER: Los miembros de la congregación no me creyeron. La gente dejó de hablarme, y en un momento dado, cuando la cosa se puso tan mala, yo tuve que marcharme.

Ellos necesitan mantener la congregación limpia. A ellos no les importa si usted se va. De hecho, usted es simplemente una mancha. Usted sabe, usted es ese pedazo pequeño de molde en el pan que se extenderá a todos los demás. Así que si usted se va, todos los demás se quedarán limpios.

MCKEOWN: Así que Vicki Boer los demandó. No a su padre, pero sí a los tres ancianos, así como a la Sociedad Watchtower de Canadá por $700,000 alegando que las acciones de la congregación causaron más mal que bien.

El juicio duró dos semanas en el mes de septiembre. Se espera que el juez dictamine sobre el caso en cualquier momento. El portavoz de la organización Clive Thomas habló con los reporteros en ese momento.

CLIVE THOMAS ( P ortavoz de la organización): Nos sentimos apenados por ella. P ero sentimos que ella debe... si ella está deman dan do a alguien, realmente debe demandar al abusador y no a la organización ni a las personas en la congregación que intentaron ayudarla.

MCKEOWN: La congregación dice que sus problemas pueden ser más atribuibles a su padre que a los Testigos de Jehová. ¿ P or qué ella nos está deman dan do?

BOER: Efectivamente, mi padre abusó de mí. Él hizo muchas cosas, pero se suponía que la congregación fuera un asilo seguro para mí. Se suponía que fuera el sitio donde acudir porque yo no tenía ninguna otra parte donde ir. Además, no se te permite ir a ninguna otra parte. Se supone que estás seguro allí. No se supone que te rasguen en dos.

MCKEOWN: La oficina de la sede principal de los Testigos de Jehová en Canadá no nos hablaría en cámara. P ero en una declaración a "the fifth estate", la organización reconoció que ha experimentado lo que llamó una curva de aprendizaje en cuanto al manejo sobre el abuso de menores.

Y en otros materiales que nos enviaron, los oficiales de la organización admitieron que los ancianos no son perfectos y que hubo casos donde debieron haberlo notificado.

P ero para esta persona que estaba antes dentro de la organización, esa explicación no es lo suficiente.

Si la organización nos dice, saben, esto se ha exagerado sacándolo fuera de proporción, unos casos aislado los están haciendo parecer como una ola de marea.

NO IDENTIFICADO: Sí mi opinión de dos casos, para ellos es una ola de marea. ¿Entonces cuántos tienen que ocurrir antes de que se vuelva un problema?

El hecho es, que hay pedófilos caminando por los pasillos del Salón del Reino. Hay pedófilos que van de puerta en puerta en las comunidades por todo Canadá. Aun cuando alguien haya sido declarado culpable, y estado preso por violar un niño, se les dice que ellos tienen que seguir en su ministerio de puerta en puerta tocándoles las puertas a las personas los sábados por la mañana o el domingo en la mañana.

MCKEOWN: Incluyendo a P eter Gavin.

P ETER GAVIN (Convicto por pederasta): No tengo ningún comentario, gracias.

MCKEOWN: Usted no tiene nada que le gustaría decirle a él sobre todo esto. Después de tanto tiempo.

GAVIN: No, yo no quiero ser malentendido sobre...

MCKEOWN: Bien, ésta es su oportunidad para hacerse entender.

GAVIN: No, pero de todas maneras gracias.

MCKEOWN: "The fifth estate" ha establecido que el anterior maestro de la Biblia que molestó a Mike Moss todavía va de puerta en puerta en Sault Ste. Marie. La organización reconoce que eso pasa si un abusador de niños que fue declarado culpable se rehabilita lo suficiente. P ero insiste, que él será acompañado en todo momento.

MIKE MOSS: El público no lo sabe, las puertas de las personas que él visita, ellos no saben lo que él ha hecho o lo que podría hacer nuevamente, y por eso es que estoy aquí. Yo no pienso que eso sea correcto.

UNO NO IDENTIFICADO: ¡Usted está avergonzando el nombre de Jehová!

BOWEN: ¿Es usted un anciano?

NO IDENTIFICADO: ¡Usted está avergonzando el nombre de Jehová!

MCKEOWN: Y más sobrevivientes de abuso están hablando en las oficinas de la sede principal de los Testigos de Jehová en Nueva York.

BOWEN: Nosotros deseamos entregarle un peluche de ovejita como regalo. P uede usted aceptarlo, señor, por favor.

MCKEOWN: Entregando peluches de ovejita como símbolos en los escalones de los umbrales esperando que la mala publicidad los obligará a cambiar la mala política de la organización.

En New Hampshire, Heather Berry y su hermana Holly, quienes fueron violadas sexualmente durante años, son parte de un pleito de una demanda legal en los EE.UU. , contra su abusador, y contra la organización de los Testigos de Jehová, esperanzadas en cambiar la organización, aun cuando ellas nunca pue dan cambiar su pasado.

HEATHER BERRY: Simplemente se te graba en alguna parte del alma. P orque para mí... P ara mí se siente como que me han quitado una parte y nunca la recuperaré nuevamente, siempre se siente ese vacío.

MIKE MOSS: Yo lo perdí todo. P erdí a mi esposa. P erdí mis creencias, mi familia. Todo lo que yo creía quedó destruido.

HOLLY BREWER: Caramba, yo pasé tantos años llorando, que ya no me que dan muchas lágrimas.

MCKEOWN: Nosotros, por supuesto, nos mantendremos muy al tanto sobre estas his tori as y les informaremos sobre cualquier progreso a ustedes.

BOB MCKEOWN: Ustedes pueden informarse más sobre el programa de esta noche y sobre "the fifth estate" en la Internet en .cbc.ca/fifth . Y ahora, quédese con nosotros. Regresaremos en un momento con más.